Contra el feísmo: de la teoría a la práctica

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

MARTINA MISER

El Plan Básico Autonómico es un desarrollo de la Lei do Solo que adaptará a los nuevos tiempos el urbanismo en concellos que carecen de plan xeral y se rigen por normas de hace 27 años

29 ago 2021 . Actualizado a las 20:28 h.

Cambiar el «ti vai facendo» por el «ti faino ben». Con estas palabras se refirió recientemente la conselleira Beatriz Mato al objetivo de su departamento una vez aprobada en el 2016 la Lei do Solo y otras normativas como las Directrices de Ordenación do Territorio o la Lei de Protección da Paisaxe. Galicia, una de las comunidades más castigadas por el feísmo y los desmanes urbanísticos, se dotó en los últimos años de un marco normativo avanzado y de instrumentos de inspección como la Axencia Pola Legalidade Urbanística (APLU), con el objeto de frenar el deterioro urbanístico y demoler los peores ejemplos mediante los instrumentos de disciplina urbanística. Esto se aplica especialmente a las invasiones de viviendas en el suelo rústico de especial protección, donde solo está permitido el uso residencial si está asociado a una explotación agropecuaria.

Pero era necesario dar un paso más: pasar de un marco más teórico a otro más práctico, más pegado a la realidad de muchos municipios de Galicia. En este contexto, la inminente aprobación del Plan Básico Autonómico -ya se ha publicado en el DOG, pero ahora tiene que salir en los boletines provinciales- es un instrumento para llevar las directrices de la Lei do Solo a la Galicia que carece de planeamiento o se rige por las normas subsidiarias de 1991, ya obsoletas. En aquel tiempo no se hablaba de equilibrio en el aprovechamiento urbanístico, de movilidad sostenible o de integración en el paisaje. Y quizás, por todo esto, están ahí los resultados de un urbanismo que solo facilitaba la edificación -las licencias-, despreocupándose de todo lo demás. 

Todos los concellos sin Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) deberán someterse «con carácter vinculante» a un plan que les proporciona un modelo urbanístico básico para contextos donde no hay demasiada complejidad territorial, incluyendo las zonas y niveles de protección que se fueron consolidando en los últimos años.