cangas / LA VOZ

La Guardia Civil sabe, hace un mes, que una gran partida de cocaína llegaría a Galicia en poco tiempo. Inicialmente se habló de una embarcación, sin más. El formato empezó a mutar a semisumergible, con la ayuda de Udyco Pontevedra, a medida que se acercaba a las Rías Baixas con unos 3.000 kilos de polvo blanco repartidos en 152 fardos. Aunque habitualmente pesan unos 30 kilos, según lo visto en la primera inspección ocular estos estarían entre 20 y 25. A la espera de saber si absorbieron agua de mar que puedan elevar su peso real. 

También se sabe que la organización destinataria de la mercancía se afinca en Galicia, concretamente a los pies de la ría de Arousa. La inteligencia manejada, a mayores, concluye que solo hay dos grupos da terra con las relaciones y la capacidad para fletar más de 100 millones de euros en cocaína en un submarino de punta a punta del Atlántico.

;
Todas las imágenes del narcosubmarino Durante la madrugada se descargó el interior de la nave, que hoy se pudo ver a plena luz del día

Ambas organizaciones en el punto de mira también nacieron, crecieron y llegaron a lo más alto en el corazón de la ría de Arousa. Son, literalmente, los herederos de Sito Miñanco. Con la gran diferencia de que ellos no cayeron nunca. Los retrató en una entrevista, publicada en La Voz en octubre del 2018, el máximo responsable de la Policía Nacional en tráfico de drogas, Antonio Duarte: «Los narcos con mayor capacidad para meter coca en Europa siguen en Galicia».

Desde entonces no cayó ninguno. Tampoco se les pone cara, de ahí que sean como las meigas: nadie los ve, pero habelos, hainos. El anonimato es un gran activo de su imperio. Tanto pueden gestionar una cadena de reposterías, como criar asnos, sin que nadie lo sepa.

La reflotación del narcosubmarino se completa con más trabajo sobre el terreno para vincular la droga con los receptores. Hace falta tiempo e hilar muy fino. La Guardia Civil, inicialmente, no judicializó la información que manejaba y sí la incluyó en la base de datos del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (MAOC-N), en Lisboa, que ya estaba detrás de la embarcación. El MAOC-N activó todas las alertas e informó al órgano de coordinación del Ministerio del Interior, que declaró oficialmente iniciada la investigación de forma conjunta con Vigilancia Aduanera, Policía Nacional y Guardia Civil.

El operativo materializado el sábado, para dar con el narcosubmarino, ya dejó claro que los tres cuerpos están coordinados por tierra, mar y aire para trabajar a partes iguales. Lo mismo se vio ayer, en el puerto de Aldán, durante la reflotación del semisumergible. Lo cierto es que unos y otros, en reiteradas ocasiones desde hace años, investigaron a estas dos organizaciones de Arousa a las que se atribuye el cargamento. Pero nunca materializaron sus informes policiales en una sentencia condenatoria por tráfico de cocaína. De ahí el valor añadido que implica esta aprehensión inédita hasta ahora en Europa.

Origen

El trabajo que está por venir resulta apasionante para resolver las dudas que se amontonan tras tres días esperando la reflotación. Lo primero para ubicar el puerto y el astillero de origen. Sigue cogiendo forma la opción de Brasil, pero no se descartan los tres primeros países al norte (Guayana Francesa, Surinam y Guyana). Coge fuerza también la opción del río Amazonas, zona con tradición en la fabricación de narcosubmarinos y el medio perfecto para echarse al Atlántico sin ser visto en el costa. Se hará el pesaje de la mercancía y se analizarán los sellos de los fardos para conocer el origen de la droga. Un libro abierto a la espera de ser inspeccionado.

Fue necesario el uso de dos grúas de gran tamaño para levantar el artefacto tras usar la pluma de un barco bateeiro. El operativo se prolongó hasta la noche, cuando se logró elevar el submarino y unos técnicos intentaban acceder al interior cortando la cubierta con una radial. Resulta interesante saber qué capacidad de almacenamiento tiene el tanque de combustible para intentar concretar las veces que repostó en el Atlántico.

Una leyenda que cogió forma en la última década para hacerse realidad en Aldán

Ponerle al cascabel al gato, tras lo sucedido, resulta mucho más sencillo. De ahí que todos los cuerpos consultados, ahora, apelan a la misma muletilla: «Existía información desde hace unos diez años de que se usaban submarinos para traer coca desde Sudamérica a Galicia». Cierto, constaba, pero el único que lo dijo con anterioridad a lo ocurrido el domingo, fue el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, Antonio Duarte. Habló abiertamente del método como un mecanismo sofisticado de importación que revela al milímetro el poder del dinero de la coca. Algo que, incluso saliendo de una voz tan autorizada, pocos se creyeron.

 Se habló de submarinos de usar y tirar. De semisumergibles cuyo coste se elevaba a los dos millones de euros y que, una vez coronada la descarga, se hundían para no dejar rastro. Pero la realidad, en este caso, no superó a la ficción. No se conocen antecedentes, tan solo informaciones de testigos o de otro tipo manejadas por la Guardia Civil, Vigilancia Aduanera y Policía Nacional. Datos concretos aportados por personas del sector que aseguraron encontrarse con un artefacto de estas características en alta mar, u oyeron que se usaría. Lo único seguro, al menos hasta ayer, es que apenas se localizaron narcosubmarinos en Galicia.

Sí se dio con uno, vacío y sin restos de droga, en el 2006 en la ría Vigo. La falta de estupefacientes no impidió que los seis acusados fueran condenados en firme por el Tribunal Supremo.

Opiniones varias

«Tiene que haber, se sabe que se usaron y que, luego, se abandonan en el agua. ¿Dónde? Eso ya es otra cosa». Otro agente, tras 25 años persiguiendo narcos, concluye: «No los vi nunca, se oían cosas, pero nunca lo vi como hasta ahora. Decir que hay más hundidos frente a las Rías Baixas o Galicia es muy arriesgado». Lo cierto es que ese método fue utilizado por una de las dos organizaciones de Arousa a las que se atribuye este alijo. Un indicio más que añadir a la información que permitió ubicar el submarino frente a las Rías Baixas y la Costa da Morte.

El narcosubmarino fue localizado con la ayuda de EE.UU., Portugal y Reino Unido

J. ROMERO / M. TORRES

Lo remolcaron hasta cerca de Aldán para retirarlo hoy del agua e inspeccionarlo

Alargado, gris y con un casco que dibuja una media circunferencia en su parte inferior y posterior. Como si se unieran las dos partes de un nuez abierta. Suma 20 metros de eslora, navega muy próximo a la superficie y almacena más de 3.000 kilos de cocaína listos para su puesta en circulación. Lo evitó un perfecto cóctel de informaciones aportadas por los servicios de inteligencia de EE.UU., Inglaterra y Portugal. Lo mezcló y agitó, desde Lisboa, el oráculo del narcotráfico europeo: el Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (Maoc-N).

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

Los 3.000 kilos del narcosubmarino eran para una organización de Arousa