El fuego arrasa en España casi 58.000 hectáreas, el triple que el año pasado

Galicia mantiene la senda del 2018 con un verano, hasta el momento, de pocos incendios

Incendio en el municipio grancanario de Valleseco
Incendio en el municipio grancanario de Valleseco

REDACCIÓN / LA VOZ

¿Se están cebando los incendios con España más de lo habitual? Si se toman como referencia las cifras del 2018, este está siendo un mal año. En los meses que han transcurrido desde que se estrenó el 2019 se han producido casi el doble de incendios y ha ardido el triple de superficie que en el mismo período del año anterior, según los últimos datos proporcionados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y que abarcan del 1 de enero al 11 de agosto. Entre esas fechas del 2018 ardieron 17.900 hectáreas, mientras que en los últimos siete meses y medio las llamas han devorado ya un total de 57.700.

Sin embargo, si nos remontamos diez años de atrás, esa cifra está en la media de lo ardido desde el 2009. Incluso ligeramente por debajo. Así, la media del terreno pasto de las llamas entre el 1 de enero y el 11 de agosto de los últimos diez años fue de 59.900 hectáreas, solo un 3,7 % más que en este 2019.

Fijándose en el número de incendios ocurridos desde el inicio del año (aquellos fuegos que superaron 1 hectárea, ya que los de menos superficie se contabilizan como conatos), estos ascienden a 2.943, frente a los 1.238 del mismo período del año anterior (es decir, se han producido un 137 % más que en el 2018). Pero de nuevo, la cifra está en la media del último decenio, que fue de 2.807 fuegos registrados hasta el 11 de agosto. Por tanto, la desviación que marca este 2019 es de apenas un 5 % más, lo que vuelve a confirmar que la actividad incendiaria en lo que va de año se mantiene dentro de la línea de la «normalidad» que marca la media de la década.

Una década, eso sí, que deja momentos negros como el 2012, cuando en poco más de siete meses ardieron más de 165.000 hectáreas en más de 12.000 incendios. En la otra cara de la moneda, el 2018 terminó por ser el de menor superficie arrasada por las llamas de la serie histórica que maneja el Ministerio, quedando por debajo de las 25.200 hectáreas en los doce meses del año (la media anual del último decenio supera las 101.000).

Por zonas geográficas, el noroeste peninsular, donde se incluye Galicia, continúa siendo el área más afectada por las llamas. Casi el 46 % de toda la superficie que ha ardido entre este 1 de enero y este 11 de agosto se reparte entre Asturias, Cantabria, País Vasco, Galicia y las provincias de León y Zamora. Otro 29,6 % corresponde a las denominadas comunidades interiores; las que tocan con el Mediterráneo suman el 24,5 % de lo ardido, mientras que el archipiélago canario representa el 0,13 %, una cifra que engordará con el recuento de las hectáreas devoradas por el incendio de Gran Canaria.

Verano benévolo en Galicia

A falta de datos oficiales, que la Xunta solo proporciona una vez terminada la campaña de alto riesgo de incendios, Galicia parece afrontar un verano similar al del 2018, cuando julio y agosto fueron meses relativamente tranquilos en lo que toca al fuego. Para realizar una fotografía provisional es preciso recurrir a la cuenta de Twitter @incendios085, en la que la administración autonómica informa tan solo de aquellos siniestros que superan las 20 hectáreas de afectación o que ponen en riesgo zonas protegidas o núcleos habitados.

Desde el 1 de julio (fecha en que arrancó la temporada de alto riesgo), en dicha cuenta figuran solo tres incendios: el iniciado el 24 de julio en Montefurado (Quiroga), que arrasó 148 hectáreas; el declarado el 4 de agosto en Montes (Cualedro), que afectó a 21; y el registrado el 15 de agosto en Tállara (Lousame), que devoró 19,6. En total, cerca de 190 hectáreas, a las que hay que sumar, como mínimo, las casi 2.000 ardidas durante la primavera, la mayor parte de ellas en el virulento incendio que afectó en abril a los municipios de Rianxo y Dodro.

Ojo a barbacoas, maquinaria especial y competiciones automovilísticas

M. P. V.
La Xunta inició el año pasado la autorización de barbacoas en zonas ZAR, como esta del parque forestal de Saiáns, en Vigo, bajo estrictas condiciones de seguridad
La Xunta inició el año pasado la autorización de barbacoas en zonas ZAR, como esta del parque forestal de Saiáns, en Vigo, bajo estrictas condiciones de seguridad

Entre el 1 de julio y el 30 de septiembre se restringen las actividades en áreas con riesgo de incendios

Durante la época de alto riesgo de incendios, que en Galicia comenzó el 1 de julio y que se extenderá hasta el 30 de septiembre, existen restricciones a múltiples actividades como medida de precaución contra el fuego.

 

quemas

Suspendidas. Durante estos tres meses se suspenden de manera inmediata y sistemática los permisos para realizar quemas agrícolas o forestales, prohibición que puede prolongarse según las condiciones meteorológicas previstas para octubre. En general, se prohíbe el uso del fuego en zonas agrícolas, forestales y de influencia forestal.

 

 

barbacoas

Restringidas. Tras el incendio de Guadalajara del 2005, que se cobró las vidas de 11 agentes forestales y que tuvo origen en una barbacoa, las autonomías las restringieron. En Galicia solo puede usarse fuego para preparar alimentos en áreas recreativas identificadas y equipadas, en concellos no incluidos en Zonas de Alto Riesgo de incendio (ZAR). Dentro de áreas ZAR, la Xunta ha autorizado de manera excepcional áreas recreativas piloto que deben cumplir requisitos de seguridad especiales como tener las parrillas dentro de casetas, suelo de hormigón que sobresalga al menos un metro de los asadores, rejillas para evitar que salten chispas, o estar la zona alrededor de las barbacoas desbrozada y los árboles cercanos podados hasta los 3 metros.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El fuego arrasa en España casi 58.000 hectáreas, el triple que el año pasado