La Xunta exprime la reposición de plazas para atención primaria

Feijoo cree que Galicia no tiene problemas «específicos» en la sanidad y recuerda que la huelga será en varias comunidades

Consulta de atención primaria
Consulta de atención primaria

santiago / la voz

Una de las prerrogativas que concede el mantenimiento de la estabilidad financiera es que las comunidades cumplidoras pueden aplicar una tasa de reposición en la oferta de plazas de empleo público del 108 %, superior en ocho puntos a la que fija el Estado. De ordinario, esa capacidad extraordinaria se distribuía entre las áreas competenciales -sanidad, educación y función pública-, pero la situación de crisis que acecha al Sergas en los últimos meses ha obligado al Gobierno gallego a poner todos los huevos en la cesta sanitaria. Así, el servicio público de salud ofertará en total 1.314 plazas de personal que se van a incorporar a la estructura de la atención primaria, una decisión que se presentó esta misma semana con los sindicatos.

De esta forma, 332 puestos se destinarán a personal licenciado sanitario; 567 para personal diplomado y de Formación Profesional; y 415 plazas serán para gestión y servicios, todas provistas por el sistema de concurso-oposición y con la reserva obligatoria de plazas para promoción interna y discapacitados.

En los planes del Sergas está convocar en este primer semestre del año los procesos selectivos de los ámbitos asistenciales con mayor demanda, que son la medicina familiar y la pediatría de atención primaria. La provisión de estas plazas se hará acumulando las convocatorias del 2018 y del 2019, de forma que el número total de puestos que se van a asignar es de 254 médicos de familia y 93 pediatras de familia.

«Cremos no que facemos»

Al margen de la organización de los recursos humanos, Feijoo hizo una valoración sobre la huelga en atención primaria prevista para los días 9, 10 y 11 de abril, que no ha sido notificada oficialmente. Para el máximo responsable de la Xunta, esta movilización no puede interpretarse como que la sanidad de Galicia tenga unos problemas «específicos», entre otras cuestiones porque para esas mismas fechas también hay movilizaciones en Aragón, País Vasco y Murcia, «e nos últimos meses as houbo en trece comunidades, será por algo», reflexionó.

Feijoo garantizó que el departamento de Sanidade va a continuar su línea de trabajo «porque cremos profundamente no que facemos», aunque cada cierto tiempo surjan reveses como la dimisión de los jefes de servicio de atención primaria en Vigo, una cuestión que, a su juicio, obedece a «cargos concretos» que están haciendo reivindicaciones como pedir la dimisión de la gerencia, que a su juicio no es una proposición constructiva.

El contrato de las ambulancias

El presidente también se refirió al conflicto de las ambulancias, con actos vandálicos en los que no reconoce al pueblo gallego. Feijoo asegura que se trata de un problema entre la empresa que ganó el concurso para el servicio y los trabajadores que tienen que solucionar «entre eles». Sin embargo, anunció que en el próximo contrato, que se licitará en el mes de octubre, habrá un incremento en los precios, cuestión que no se puede ejecutar en estos momentos sobre la marcha. «Nós cumprimos», zanjó.

Cuatro recetas para la sanidad gallega

Ángel Paniagua
Sede del Sergas en Santiago de Compostela
Sede del Sergas en Santiago de Compostela

¿En qué podría Galicia gastar el dinero extra que Feijoo ha reclamado a Madrid?

La política de fachadas siempre es tentadora, pero la sanidad gallega necesita más que ladrillo. Los 300 millones extras que Feijoo ha pedido que Madrid le deje gastar pueden servir para cubrir carencias y hacer reformas.

envejecimiento

Sin conexión entre hospitales y residencias. A más edad, más enfermedades. El envejecimiento galopa en Galicia como un caballo desbocado. Hay más de 675.000 gallegos que superan los 65 años. El sistema sanitario lo nota: los mayores pueblan las consultas, compran más medicamentos y ocupan más camas. «Podemos dar a un enfermo un medicamento que nos cueste 300.000 euros, pero después no sabemos si alguien en su casa le va a dar de comer», dice un médico. Y ese es el problema: apenas existen puentes que conecten el sistema sanitario con el sistema sociosanitario. Hay una muy tenue relación entre los hospitales y las residencias de ancianos, entre los centros de salud y los cuidadores de dependientes. Con un envejecimiento galopante y con las enfermedades crónicas como gran reto, esa desconexión de lo sanitario y lo social provoca más estancias en los hospitales, más descompensaciones de enfermedades y más gasto en farmacia. Es hora de conectar esos mundos.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

La Xunta exprime la reposición de plazas para atención primaria