REDACCIÓN

El pasado noviembre, el alcalde de Barreiros, Alfonso Fuente Parga y los ediles de su gobierno, José Manuel Gómez, Lorenzo Penabad, José Rojo, María Alina Rodríguez y Eulogio; fueron juzgados en el Juzgado de lo Penal de Lugo por supuesta prevaricación urbanística en plena burbuja inmobiliaria en el año 2006 en aquella villa de A Mariña lucense. Acusados de haber concedido 44 licencias ilegales para construir más de 3.000 viviendas vacacionales, han quedado absueltos el alcalde, los cinco ediles que formaban parte del gobierno municipal, y la arquitecta, Marta Geada, esta mañana en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo.

Esta absolución se suma a la que el pasado día 5, 12 años después, eximió a la Xunta de Galicia en la última querella por parte de los constructores de Barreiros que adquirieron dichas licencias en el año 2006. Quedaban así desestimadas todas las demandas millonarias en el TSXG.

Pero, ¿que ocurrió en Barreiros antes de las demandas, querellas y denuncias entre la Xunta de Galicia, los constructores y el gobierno municipal?

las licencias

Corría el año 2006 cuando el gobierno local de Barreiros otorgó licencias a constructores para levantar en el municipio más de 3.000 viviendas en las que no estaban garantizados servicios básicos como el abastecimiento de agua, la evacuación de aguas residuales o el suministro de eléctrico. Pero que sí contaban con casi 10 kilómetros de costa virgen en un momento en el que la expansión económica, de crédito fácil, facilitaba la compraventa de vivienda.

Algunos calificaron entonces a Barreiros como el nuevo Sanxenxo o incluso la nueva Marbella, pues el entonces regidor del Partido Popular veía en su concello un lugar perfecto para que miles de veraneantes llegados de otras partes de Galicia y España, se instalasen los meses estivales. Así, inició la autorización masiva de licencias para construir viviendas, la mayoría contiguas a la costa.

la paralización

Sin embargo, aquel sueño duraría muy poco. A principios del año 2007 la edificación en masa de Barreiros fue paralizada por el bipartito  de la Xunta conformado por el socialista Emilio Pérez Touriño y el nacionalista Anxo Quintana.

Pero aquella paralización que fue tramitada de una manera incorrecta, como se conoció años después, dio pie a que los promotores y constructores alegasen pérdidas millonarias y llevasen a la Xunta ante los tribunales, abriendo así un litigio que ha durado hasta la actualidad. La justicia dio la razón en todas las ocasiones a la Xunta de Galicia, puesto que las licencias entregadas por el gobierno local eran ilegales.

La última causa pendiente era conocer la responsabilidad penal del gobierno local. En el año 2006, el director general de Urbanismo de la Xunta, Ramón Lueje, había informado a dicho gobierno de que la ley impedía otorgar licencias para terrenos no urbanos a concellos como el de Barreiros que no contaban con un plan de urbanismo actualizado.

Sin embargo, este hecho no impidió que en aquel 2006 Barreiros multiplicase por once sus ingresos por licencia de obra. Tampoco impidió que durante una década de pleitos, Alfonso Fuente Parga fuese elegido alcalde del municipio hasta en tres ocasiones. Siendo en el año 2015 cuando tras serle abierto un juicio oral, decidió abandonar el Partido Popular, pero no su cargo. 

La Justicia no ve ningún responsable en el despropósito urbanístico de Barreiros

josé alonso
Los esqueletos de construcciones, originadas hace diez años, se reparten por el municipio
Los esqueletos de construcciones, originadas hace diez años, se reparten por el municipio

Tras eximir a la Xunta, el alcalde también queda absuelto por dar luz verde para 3.000 pisos

Han tenido que pasar 12 años para concluir que nadie es responsable del desaguisado urbanístico de Barreiros, el concello lucense que fue icono del bum urbanístico de Galicia y del celo del bipartito de la Xunta en el 2006 (PSOE-BNG) para acotarlo. Hoy en Barreiros quedan grúas y edificaciones paradas, un buen puñado de compromisos incumplidos (saneamientos, traídas, viales...), y promociones que salpican el municipio sin criterio. Por el camino quedaron promotores arruinados (especuladores, pero también empresarios honrados de larga tradición) y no pocos políticos que ya son historia.

Fueron doce años en los que hubo una intervención de la Xunta en el urbanismo de Barreiros, que después el Tribunal Supremo declararía ilegal, que pinchó la burbuja inmobiliaria. También se asistió al cambio de criterio de la Xunta con el PP al frente, por el cual se retiraron las demandas contra las licencias y se promovió un convenio firmado con la Diputación de Lugo (PSOE-BNG) y el Concello (PP) para invertir 14 millones de euros de dinero público para dotar de servicios a los solares con licencias, que también fue anulado en los tribunales y que no ha llegado a ejecutarse. Y quedaba el juicio al alcalde, la Junta de Gobierno local del 2006, y a la arquitecta municipal por la concesión de unas 45 licencias para construir 3.000 pisos. El magistrado del juzgado de lo Penal de Lugo los acaba de absolver a todos.

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¿Qué pasó en Barreiros, la «mini Marbella» gallega?