La vía del accidente del Alvia no estaba dada de alta cuando el maquinista recibió su formación

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

XOÁN A. SOLER

Las pruebas de trenes también se hicieron por la vía paralela, que sí tenía balizas de frenado en caso de exceso de velocidad

15 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

«El ADIF no se ocupa de los fallos humanos», aseguró ayer en los juzgados de Santiago la perita del ADIF Esther Mateo, que ostenta el cargo de directora general de Seguridad del administrador. Efectivamente, la curva de Angrois, sin ningún tipo de protección, fue un riesgo exportado a Renfe, que debía formar a los maquinistas en las particularidades de la línea y, según la propia operadora, en el gran salto de velocidad del kilómetro 84,230, donde el Alvia debía reducir su velocidad de 200 a 80 por hora, con un riesgo claro de descarrilamiento, como al final la realidad demostró crudamente.

¿Cómo se hizo esa formación? ¿Cómo se implementaron las pruebas de trenes antes de la puesta en servicio de la línea de alta velocidad Santiago-Ourense? Nueva documentación aportada por Renfe explica con todo detalle el proceso de habilitaciones de Francisco José Garzón Amo, el maquinista que conducía el tren que descarriló en la curva de Angrois provocando 80 muertos y 144 heridos. La defensa del conductor imputado ha cotejado estos datos con otros documentos aportados por el ADIF, y este cruce de informaciones suscita dudas sobre si de verdad el maquinista fue formado en las particularidades de la vía del accidente, sin protección alguna para reconducir el tren, o si por el contrario el grueso de su formación relativa a la infraestructura se hizo por la vía 2, que sí está protegida con balizas que frenarían el tren. En el proceso de familiarización con la línea había dos extremos: una vía protegida y señalizada con precauciones que estaba en pleno servicio cuando Garzón hizo sus prácticas y otra -la del accidente, la vía 1- que no estaba dada de alta al menos hasta el 25 de noviembre del 2011.

Así, en la documentación recién aportada por Renfe se detalla que Garzón Amo fue instruido en las particularidades de la línea del 16 al 19 de noviembre del 2011, un curso formativo que sumó 32 horas en el que se puso especial énfasis, según la operadora, «en los puntos singulares» de la infraestructura, incluida la brusca reducción de velocidad, los cambios de tensión o las transiciones entre sistemas de seguridad (de ERTMS a ASFA, este último el que estaba instalado en la curva).