¿Pero cuántos gallegos somos?

Más de 2,8 millones de nacimiento, y 3,5 millones sumando residentes foráneos, descendientes y nacionalizados

.

vigo / la voz

¿Cuántos gallegos somos? Pues depende. No cabe otra respuesta. La galleguidad está determinada por el nacimiento, pero también por la vinculación residencial, los orígenes familiares y la adquisición de la nacionalidad con referencia administrativa a una localidad gallega.

Si se suman todas esas posibilidades hay en este momento 3.558.234 gallegos. Pero esa es la cifra gorda que es necesario desentrañar, sobre todo porque en Galicia viven solo 2,7 millones de personas.

Gallegos de nacimiento

2,8 millones. El último padrón confeccionado a 1 de enero establece que en Galicia viven 2.332.135 personas nacidas en la misma comunidad. Otros 153.205 vieron la primera luz de su vida también en Galicia, pero ahora tienen su hogar en el extranjero. Y 340.805 gallegos también de cuna habitan en alguna otra comunidad española. En total son pues 2.826.145 los gallegos con vida que nacieron en Galicia y bien viven en su tierra de origen, en el extranjero o en el resto de España.

Por autonomías

Madrid, Barcelona y País Vasco. Los gallegos de nacimiento que viven en otras comunidades son por tanto el segundo colectivo más numeroso de cuantos forman el grupo de nacidos en Galicia. Madrid es la primera comunidad en presencia galaica de primera generación, con 78.187 censados. Cataluña forma el segundo foco, con otros 70.277, (59.848 de ellos en Barcelona), y el País Vasco, el tercero con 41.978 más. La Rioja es en cambio donde menos gallegos hay empadronados.

Por países

América primero. El continente americano sigue siendo el lugar de acogida de la mayoría de los emigrados de Galicia. Hasta 91.194 nacidos en la comunidad están inscritos an alguno de sus países, con Argentina (42.950), Venezuela (14.368) y Brasil (11.777) en cabeza. Pero Europa va comiendo terreno en esta presencia gallega, al sumar ahora 51.597 nacidos en Galicia. Suiza lidera el listado con 18.847 y Francia, con 9.545. En Oceanía hay ya 1.001 gallegos de nacimiento, en Asia 608 y en África 460 más.

Gallegos por elección

368.805. Establecido pues que hay 2,8 millones de personas nacidas en Galicia repartidas por el mundo y que 2,3 millones de ellos viven en la comunidad, sumemos ahora a los gallegos por decisión residencial, es decir, por decisión propia.

Hay 147.243 personas nacidas en otras autonomías que han establecido su vivienda y su vida en Galicia. Y ¿de dónde han venido? Los castellanoleoneses son mayoría en esa inmigración interior, al sumar 32.311 personas. Les siguen los asturianos, los otros vecinos de Galicia, con una colonia que asciende a 17.375 integrantes. Y casi a la par como aportación del resto de España se sitúan Cataluña (16.297 censados) y País Vasco (16.263).

Pequeña, pero aún viva, es la presencia de residentes que se trasladaron a Galicia desde territorios que aún eran colonias españolas en su momento como el Sáhara, Cabo Juby, Ifni, Guinea, Tetuán, o Larache entre otros enclaves. De ellos llegaron y siguen empadronados en localidades gallegas 94 personas.

Y finalmente, al grupo de gallegos por elección residencial se suman 221.468 personas más nacidas en el extranjero, unos con nacionalidad española por antecedentes familiares, prácticamente la mitad, y el resto llegados sin otra vinculación. Portugal, Rumanía, Brasil, Venezuela, Marruecos y Colombia, son por ese orden las bases de procedencia por nacionalidad de los nuevos gallegos procedentes del extranjero.

Gallegos por papeles

Descendientes y nacionalizados. La comunidad irlandesa está formada por 6,3 millones de personas (4,5 en la República de Irlanda y 1,8 millones en Irlanda del Norte). Pero pese a esa dimensión, los irlandeses calculan que hay más de 100 millones de personas en todo el mundo que declaran proceder de Irlanda o identificar entre sus antepasados un apellido de origen irlandés. En Estados Unidos aseguran contar con esa vinculación 33 millones de personas.

Las cifras de las raíces gallegas quizás no se puedan elevar hasta ese volumen, pero sin duda, de buscarse la huella gallega esta aparecería en un más que notable número de centro y sudamericanos. De entrada, la ley de la memoria histórica propició que los hijos y nietos de los emigrantes españoles que dejaron el país por motivos políticos y económicos, fundamentalmente a raíz de la guerra civil y la dictadura, pudieran solicitar la nacionalidad española aunque nunca hubieran pisado la tierra de sus antepasados. Aunque ya se cerró hace siete años dicha posibilidad, consulados en países como Cuba siguen tramitando las peticiones acumuladas desde entonces. Por eso la colonia gallega en el extranjero ha dado un salto considerable en esta década hasta llegar ahora a 363.284 personas que están vinculadas administrativamente a Galicia y pueden votar en sus procesos electorales aunque no conozcan esta tierra. A ellos se suman los 153.205 emigrantes que sí nacieron en Galicia.

Cuenta final

3,5 millones de gallegos. Por tanto, hay 2,3 millones de personas nacidas en Galicia que viven en la propia comunidad autónoma; otros 340.000 nacidos en Galicia que viven en el resto de España, y 153.000 más que lo hacen a día de hoy en el extranjero. Al padrón de residentes en Galicia se suman 368.805 vecinos nacidos bien en otros puntos del Estado o en el extranjero, y por otra parte 363.284 descendientes de emigrantes y nacionalizados españoles. Total, somos 3.558.234 gallegos, 858.234 más de los que en realidad viven en la comunidad, cifra que de lograr atraerse de alguna manera paliaría el declive demográfico y la despoblación que sufre Galicia.

Cuántos seremos

3,5 millones de gallegos. Las proyecciones de población no pueden prever la evolución de las colonias de nacidos en una comunidad que vivan fuera de ella, pero sí qué puede ocurrir demográficamente por autonomías. Y lo que los estadistas prevén es que Galicia tendrá en el año 2031 un total de 2,48 millones de personas, unas 210.000 menos que ahora.

Miles de hijos de nacionalizados exigen poder vincularse a sus orígenes

Desde hace años un grupo de hijos, nietos y bisnietos de emigrantes españoles vienen exigiendo a la Administración española que atienda su exigencia de poder adquirir la nacionalidad de sus ancestros. Hay familias en las que unos hijos han podido acceder al pasaporte español y otros no. Estos son los que cuando la ley de la memoria histórica abrió la puerta a la nacionalización de descendientes lo hizo para los más inmediatos, quienes a su vez se la transmitieron a sus hijos menores de edad. Los que ya habían superado los 18 años no pudieron acceder a la nacionalidad, como también los que no la ratificaron cuando cumplieron la mayoría de edad. Son miles de casos los que se enmarcan en dicha casuística, la mayoría de ellos con vinculación a Galicia de nuevo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos
Comentarios

¿Pero cuántos gallegos somos?