Tímido desgaste de los gobiernos locales a un año de las elecciones

Solo se vislumbran cambios en Ferrol, donde el PP podría desbancar a la marea

.En Ferrol, Jorge Suárez podría perder la alcaldía
En Ferrol, Jorge Suárez podría perder la alcaldía

redacción / la voz

A un año de las elecciones municipales, la foto fija de las tendencias políticas de los electores en las siete principales ciudades gallegas que proporciona la encuesta de Sondaxe vislumbra un tímido desgaste de los actuales gobiernos locales tras tres años en el poder. Este desgaste no existe en el caso de Abel Caballero (PSOE) en Vigo, es muy tibio en la Pontevedra de Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), mientras que en Ourense el PP se queda como está, aunque con un centroderecha reforzado por la entrada de Ciudadanos con un concejal. La erosión sí se reflejaría en A Coruña, gobernada por la Marea Atlántica, que perdería un concejal, al igual que Compostela Aberta en Santiago, y el PSOE de Lugo. Unas bajadas en apoyos que, salvo sorpresas, no propiciarían cambios políticos. Esta posibilidad solo se daría en Ferrol, donde el PP podría recuperar la alcaldía no por sus propios méritos, sino gracias a los dos concejales que obtendría Ciudadanos.

Vigo sería la única ciudad sin representación del partido naranja, formación que aumenta su representación en aquellos lugares donde ya la tenía (Lugo, Ferrol y Pontevedra), irrumpe con fuerza en A Coruña (dos ediles) y logra presencia en Santiago y Ourense.

La fragmentación del electorado, que antes se organizaba en torno al tripartidismo clásico gallego, se agravaría con Ciudadanos. En cualquier caso, habrá que esperar a que se decidan los candidatos, claves en el ámbito municipal.

Santiago: empate de Compostela Aberta y PP

En realidad, la encuesta de Sondaxe no prevé que el PP esté en condiciones de recuperar el accidentado gobierno local previo a las elecciones municipales del 2015. Pese a la entrada de un representante de Ciudadanos en la corporación que prevé la encuesta, el centroderecha solo sumaría 10 concejales, frente a los 15 de la izquierda. Compostela Aberta y su previsible candidato, Martiño Noriega, seguiría siendo la fuerza más votada, pero solo con cinco décimas de ventaja sobre los populares. La formación que ostenta el poder en la Xunta, y que sacrificó a uno de sus conselleiros más relevantes -Agustín Hernández- para intentar recuperar la capital de Galicia, no crecería en Santiago: más bien desciende un 1,7 %. Es decir, en proporciones muy similares al desgaste de gobierno que sufre Compostela Aberta (-2,2%). Lo que sucede es que este hipotético descenso en apoyos de los de Martiño Noriega les hace perder un concejal, para empatar a 9 con un PP que no crece como debería si pretende recuperar la alcaldía.

El escenario político de la capital de Galicia, a falta de conocer cabezas de lista clave como la de los socialistas, tendría menos posibilidades de cambio que en otras ciudades, pues el retén de votantes indecisos y opacos es el segundo más bajo de Galicia (23,3 %) después del de Pontevedra. Sin embargo, son los antiguos votantes del PSOE los que mostrarían un nivel de indecisión mayor (29,6 %). El BNG, por su parte, se quedaría con los dos ediles que tiene actualmente, pese a que la encuesta le otorga un crecimiento sustentado en apoyos procedentes de votantes de la marea.

A Coruña: la marea aguanta al centroderecha

El empate casi matemático entre la Marea Atlántica y el PP en las anteriores elecciones -que ganaron los populares por un puñado de votos- sigue reflejándose en el reparto de escaños que dibuja la encuesta (9 para cada uno), pero la candidatura del actual alcalde, Xulio Ferreiro, empezaría a separarse porcentualmente del PP (un 2,5 %), que a falta de confirmación oficial tendrá de candidata a la conselleira Beatriz Mato. La ligera bajada de los populares está relacionada con la irrupción de Ciudadanos en el escenario electoral coruñés, aunque es mayor la pérdida de votantes en la abstención (8,3 % frente a un 3,3 %), quizás inducidos por los últimos escándalos que, a nivel estatal, protagonizaron dirigentes populares. Efectivamente, el electorado de centroderecha tiene perspectivas de tener doble representación en el palacio de María Pita gracias a que Ciudadanos lograría dos ediles y casi duplica el apoyo de hace tres años, que por una décima (4,9 %) no pudo optar al reparto de actas.

El PSOE, mientras, tiene serias dificultadas para recuperar su posición hegemónica en la izquierda coruñesa, pese a subir ligeramente en apoyo porcentual, según la encuesta. La falta de un liderazgo claro en el ámbito municipal parece que les pasa factura. Solo el 1,2 % de los antiguos votantes de En Marea cambiaría su voto en favor de los socialistas, mientras que un 10,2 % de los que apoyaron al PSOE se escorarían hacia la Marea Atlántica. El BNG mantendría su único representante y, con muy ligeras variaciones a la baja, el porcentaje de apoyo que lograron en el 2015.

Vigo: el feudo inabordable de Caballero

No hay apenas posibilidades en el horizonte electoral, al menos en las tendencias que describe la encuesta de Sondaxe, de que la amplísima mayoría absoluta de Abel Caballero (PSOE) en Vigo se vea amenazada. Más aún, aumenta su porcentaje de apoyo en casi tres puntos -sin que repercuta en su contingente de concejales (17)- y la formación que debería intentar revertir esta hegemonía, el PP, está en caída libre, dejándose en el camino hacia las urnas cinco puntos porcentuales y dos concejales, situándose con 5, muy cerca del apoyo que la encuesta detecta hacia la Marea de Vigo (4 ediles). Contrariamente a lo que sucede en otras ciudades, no se aprecia un trasvase de votos en el espectro del centroderecha. Hasta un 11,1 % de quienes apoyaron la candidatura de Elena Muñoz se refugian en la abstención y un 3,7 % de los antiguos votantes del PP se van a reforzar la mayoría absoluta de Caballero.

Ciudadanos no da el estirón que el sondeo detecta en otras ciudades. Se quedaría a tan solo una décima del 5 %, el umbral para poder optar al reparto de concejales. Precisamente en la situación que afrontó el BNG en Vigo en las elecciones municipales del 2015. Se quedó sin representación en una ciudad que llegó a gobernar en los noventa, en tiempos de Lois Pérez Castrillo. La encuesta le otorga ahora un acta de concejal.

También subiría la Marea de Vigo, que crece en más de dos puntos porcentuales y logra aumentar su presencia pasando de 3 a 4 ediles. Después del PSOE, es la formación con un nivel más alto de fidelidad entre quienes les votaron hace cuatro años.

Lugo: bipartidismo en claro retroceso

Lugo es sin duda la ciudad gallega con un panorama político local más complejo. A los tres partidos que durante años protagonizaron la vida política gallega (PP, PSOE y BNG) se suman Ciudadanos y dos fuerzas de izquierda (Lugonovo y Alternativa Cidadá) que mantendrían su arraigo representativo, con un concejal menos en el primer caso -el más asimilable a las mareas de otras ciudades- y uno más en el segundo (que pasa de 1 a 2, empatando con Lugonovo). Estas dos fuerzas, junto con los dos concejales que repetirían del BNG, aseguraría la prevalencia de la izquierda en el consistorio a pesar de la caída libre del PSOE de Lara Méndez, que perdería cinco puntos y medio, el descenso más amplio de los socialistas en todo el ecosistema urbano gallego. Pero también el PP, que seguiría siendo la fuerza más votada, se dejaría más de cinco puntos en la refriega con la nueva política, perdiendo un concejal, como los socialistas, en una clara erosión del espacio bipartidista. El sondeo detecta en Lugo la mayor representación municipal de Ciudadanos, que pasaría de 2 a 4 concejales, con un 15,2 % que le convertiría en la tercera fuerza política de la ciudad. Este hecho se produce siguiendo los rumbos generales del Estado, pues su principal candidata es aún muy poco conocida.

Pontevedra: hegemonía estable del BNG

El clima político de Pontevedra parece más estable y pacífico que el de otras ciudades, como Lugo, Ferrol o incluso Ourense. Su alcalde, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, es el único superviviente de los regidores que gobernaron desde finales del siglo XX, y parece que tantos años en el poder tan solo produciría un leve desgaste en votos que no afectaría a su número de concejales (12). Pese a la apuesta del PP por la provincia de Pontevedra, con el objetivo de recuperar la Diputación, que ahora está en manos del PSOE, los populares perderían un edil por la fuga de votantes (un 4,5 % de sus antiguos apoyos) hacia Ciudadanos, que duplicaría su representación con dos concejales.

La posición hegemónica del Bloque en Pontevedra explica la contención electoral de la marea local, que tendría el porcentaje de apoyo más bajo de Galicia (tan solo un 7,3 %) que, en cualquier caso, le permitiría retener sus dos actas.

El nivel de fidelidad de los electores que apoyan la candidatura de Fernández Lores es el segundo más alto de Galicia, tan solo por debajo del que sostiene a Abel Caballero en Vigo (83,5 % frente al 85,1 %).

Ferrol: el PP podría recuperar la alcaldía

Aunque el gobierno de la marea local de Ferrol logró aprobar su primer presupuesto justo en el año previo a la batalla electoral, la encuesta de Sondaxe lo sitúa al borde de la pérdida del poder. Y no porque el PP suba lo suficiente para amenazar el estatus de Ferrol en Común, que por otra ya era la segunda fuerza política. Los populares apenas suben cinco décimas y se quedarían con los 11 concejales que lograron en el 2015, con el mismo candidato que previsiblemente situarán en la parrilla de salida, el actual conselleiro de Política Social y exalcalde, José Manuel Rey Varela. El cambio se percibe más en Ciudadanos, que pasa a tener dos ediles -uno más-, lo que le convierte en el bastón que necesitaría el centroderecha para recuperar la alcaldía. Ese único concejal desequilibraría el balance de fuerzas, dejando a la izquierda con uno menos (13 frente a 12).

La convulsa existencia municipal del PSOE en manos de Beatriz Sestayo le cuesta un concejal (pasa de 5 a 4), aunque esta erosión no es tan significativa como la de la encuesta de Sondaxe de hace un año, cuando aún estaba viva la crisis de gobierno y la salida abrupta de los socialistas del ejecutivo compartido con el alcalde, Jorge Suárez.

Ourense: el PP no rentabiliza el poder

El complejo panorama político ourensano, la única ciudad que aún no ha conseguido aprobar unos presupuestos, se mantendría con algunos matices. El PP, con el liderazgo del exconselleiro Jesús Vázquez, se quedaría como estaba: 10 concejales y prácticamente el mismo apoyo electoral. En las otras tres fuerzas políticas -PSOE, Ourense en Común y BNG- los cambios son igual de mínimos. Solo hay dos novedades que podrían tener un peso relevante para que el PP revalide la alcaldía: la pérdida de peso en el consistorio de la segunda fuerza política, la Democracia Ourensana de Gonzalo Pérez Jácome, que pasaría de 8 a 7 concejales, y la irrupción de Ciudadanos con un único concejal, que podría aliviar la soledad de los populares en el consistorio. Ourense, no obstante, tendría el mayor número de indecisos-opacos de todas las ciudades de Galicia (un 32,9 %), lo que incita a pensar que puede haber más cambios. El partido que estaría más afectado por esta indeterminación sería el PSOE, con un complejo pasado de lucha entre corrientes. Aún así, los socialistas logran mantener su número de concejales (9), al igual que Ourense en Común (3). El BNG continuaría fuera de la corporación, a algo más de un punto porcentual para entrar en el reparto.

Abel Caballero roza el notable, mientras Lores y Noriega obtienen un aprobado

d. sampedro
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El alcalde ferrolano recibe la peor valoración de las ciudades, seguido del de Ourense

La veteranía es un grado a la hora de ponderar la valoración ciudadana de los alcaldes de las siete ciudades gallegas, pues las mejores puntuaciones se las llevan los mandatarios con más años en el cargo. Así lo refleja la encuesta elaborada por Sondaxe para La Voz, en la que destaca el alcalde de Vigo, Abel Caballero, con una nota cercana al notable, un 6,87 sobre 10, seguido de su homólogo de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, con un 5,85.

El caso de Caballero es paradigmático, pues no solo lo aprueban los votantes de todos los partidos, sino que los electores del PP le dan mejor nota al alcalde (6,06) que a la líder local de los populares, Elena Muñoz (5,24), que incluso llega a obtener mejor puntuación entre los seguidores de Ciudadanos (6) que entre los de su propio partido.

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Ciudadanos ensancha el campo del centroderecha

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Los de Rivera avanzan con la pata coja en las ciudades nutriéndose del desgaste de las fuerzas tradicionales

domingos sampedro

Llega Ciudadanos, ahora sí. La naranja mecánica de Albert Rivera se pone en marcha y triplica su representación, al pasar de los testimoniales 4 concejales que obtuvo en las ciudades gallegas en el 2015 a un total de 12, lo que contribuye a ensanchar el campo de juego del centroderecha. Es una de las claves que deja entrever la encuesta de Sondaxe, en la que el PP y el PSOE ceden posiciones, algo a lo que no escapan los integrantes del espacio En Marea.

¿Cuál es la formación política ganadora en las ciudades?

El escenario aparece más fragmentado que nunca, con Abel Caballero levantando el banderín de la única mayoría absoluta, que se la anota el PSOE. Pero vuelve a ser el PP la fuerza más votada en las ciudades, aunque acusando un apreciable desgaste, sobre en Pontevedra y Vigo, donde sus opciones de gobernar son remotas o sencillamente nulas. Los populares obtienen 58 concejales en las ciudades, cinco menos que hace tres años, pero todavía once por encima de su más inmediato competidor, los socialistas, que también pierden dos en relación al 2015. Este resultado le permite al PP aumentar sus opciones de gobernar: mantiene las de Ourense y añade Ferrol.

¿Jugará Ciudadanos un papel decisivo para conformar gobiernos?

El perfil de partido bisagra que se forjó Ciudadanos, a base de facilitar el gobierno del PSOE en Andalucía y del PP en Madrid, está muy mitigado en Galicia. El partido de Albert Rivera triplica su representación en las ciudades, pero este avance no lo convierte en una fuerza decisiva más allá de Ferrol, donde sus votos son determinantes para devolverle al PP la alcaldía que perdió hace tres años. La formación naranja llega a los 12 ediles, pero es todavía muy minoritaria. Solo en Lugo, con cuatro actas y el liderazgo de Olga Louzao, tiene opciones de superar a los socios de En Marea que pagan el peaje de su falta de unidad.

¿Pueden los socialistas capitalizar el desgaste de los populares?

Ocurrió durante décadas. El PSOE solía ser el principal beneficiado del retroceso electoral del PP, y viceversa. Pero eso se acabó en el 2015 con la irrupción de nuevas fuerzas políticas, como Ciudadanos y, sobre todo, el conglomerado de listas que forman parte de En Marea. Ahora el PP acusa un desgaste de marca en algunas ciudades, como por ejemplo ocurre en Lugo, pero nada impide que los socialistas experimenten en paralelo un proceso similar. Y eso solo se puede evitar con algunas dinámicas locales o liderazgos sólidos como el de Abel Caballero en Vigo, donde está probado que desgasta mucho más la labor de oposición que la de gobierno.

¿Pasará factura la crisis de En Marea a sus listas municipales?

A grandes rasgos no parece que vaya a tener un coste excesivo, pues la salud política de los gobiernos de Compostela Aberta o Marea Atlántica dependen más de sus propias dinámicas y de su capacidad de gestión que de la labor que pueda ejercer En Marea. No obstante, la encuesta refleja que las candidaturas rupturistas tocaron ya techo, en su debut del 2015, y no están en condiciones de crecer mucho más. Tanto es así que sus resultados son muy similares (suman un concejal menos en el conjunto de las ciudades) y hasta cierto punto desiguales, pues las mareas avanzan ligeramente donde no gobiernan, caso de Vigo y Ourense, pierden algo de terreno donde tuvieron problemas de gestión, como A Coruña y Santiago, donde ceden un acta de concejal, respectivamente, y en Ferrol, donde el retroceso no pierde ediles pero puede perder la alcaldía.

¿Tiene capacidad de recuperación el BNG?

A corto plazo, más que de recuperación cabe hablar de estabilización y consolidación del espacio nacionalista. La nueva etapa que se abrió en el BNG con la llegada de Ana Pontón a la portavocía nacional contribuyó a amortiguar un retroceso electoral que duraba ya tres lustros. En el cómputo global, el BNG pasa de los 19 a los 20 concejales en las ciudades, al recuperar su representación en Vigo, pero sigue fuera de la corporación en Ourense. En las demás plazas, reedita a grandes rasgos su nivel de apoyo, destacando por encima de todo la alcaldía de Pontevedra, que le reporta más de la mitad de los ediles que suma en Galicia.

FICHA TÉCNICA

Ámbito: Municipios de A Coruña, Santiago, Ferrol, Lugo, Ourense, Vigo y Pontevedra. Universo: Población empadronada en cada uno de los municipios de 18 ó más años de edad. Muestra: 2.800 entrevistas, 400 en cada municipio. Tipo de entrevista: Técnica mixta; telefónica asistida por ordenador (sistema CATI) y personal asistida por tablets (sistema HAPI) Afijación y selección de las entrevistas: Para el campo telefónico selección de los hogares mediante semilla de aleatorización de una base de teléfonos del municipio; para el campo personal sistema de rutas aleatorias en los municipios; en ambos casos, cuotas de edad y sexo para seleccionar la persona a entrevistar. Margen de error: + 1,88% en el caso de máxima indeterminación (p=q=0,5) y para resultados globales; en cada ciudad el margen es de + 4,98% . Fecha del trabajo de campo: Del 2 al 14 de mayo del 2018. Responsable: Instituto Sondaxe. Polígono de Sabón, avenida de la Prensa 84-85, 15142 Arteixo, A Coruña. Telef. 981 167 300; Web: www.sondaxe.com ; Email: sondaxe@sondaxe.com

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