Una diputada de En Marea, identificada en un grupo sospechoso de vandalismo

Se encaró con los agentes y los acusó de «secuestrar» su labor parlamentaria. Feijoo emplaza a Villares a tomar «algunha decisión»

Tormenta política por el caso de Paula Quinteiro El PPdeG pide explicaciones al portavoz de En Marea. El alcalde de Santiago, Martiño Noriega, asegura que se trata de un incidente menor pero que no duda de los trabajadores del Concello

Santiago / La Voz

Paula Quinteiro Araújo (Vigo, 1990) es la diputada más joven del Parlamento gallego y este martes se convirtió en noticia no por su edad ni por el trabajo político que desarrolla desde su partido, Podemos, o el grupo parlamentario al que está adscrita, En Marea, sino por los incidentes y forcejeos protagonizados el pasado fin de semana con efectivos de la Policía Local de Santiago en un control dirigido a identificar a los autores de un acto vandálico cometido contra vehículos que estaban estacionados en la compostelana calle Pitelos. Según recoge el parte policial, Quinteiro no solo intentó obstruir la identificación de uno de los sospechosos de los destrozos de varios espejos retrovisores, sino que hizo valer su condición de diputada ante los agentes para advertir: «Estades a secuestrar a miña labor parlamentaria e tedes que saber que eu teño un réxime especial».

Paula Quinteiro da su versión: «Tratei de mediar, non de obstaculizar» La diputada de En Marea en el Parlamento de Galicia fue identificada por la Policía cuando acompañaba a una pandilla de jóvenes sospechosa de destrozar coches

El origen de lo ocurrido tuvo lugar pasada la medianoche del sábado, a raíz de la llamada telefónica que recibió la Policía Local de un particular que presenció cómo tres jóvenes, en medio de un barullo, estaban destrozando los retrovisores de coches aparcados en fila en la calle Pitelos, mientras el resto de los miembros de la pandilla jaleaban la acción y les «reían las gracias», recoge el parte.

Los agentes se desplazaron de inmediato al lugar, y en las inmediaciones dieron con un grupo de unos quince jóvenes, entre los que figuraba uno con un llamativo gorro verde, tal y como lo había identificado el vecino denunciante, y otro con una botella de cerveza que «mostraba actitud de intentar golpear diverso mobiliario urbano» y que al percatarse de la presencia policial les dedicó una peineta con el dedo corazón de la mano y gritó: «Policía, hijos de puta», según se señala en el atestado.

En ese momento, la unidad solicitó refuerzos y, cuando se disponía a identificar al individuo que se mostraba «más violento», los jóvenes empezaron a requerir la presencia de una tal Paula para tratar con las fuerzas del orden. Fue ahí cuando Paula Quinteiro, que forma parte de la corriente Anticapitalista de Podemos, entró en escena interponiéndose entre los agentes y el joven al que intentaban identificar. Según el relato policial, exhibió su acreditación de diputada, «dificultando en todo momento la intervención de la policía» y advirtiendo que estaban «secuestrando» su labor y amenazando con que iba a «interpoñer unha interpelación parlamentaria» por estos hechos.

La cosa no acabó ahí, pues cuando la policía requirió a Quinteiro para que se identificara con su DNI, ella se negó, mientras uno de los jóvenes empujó a un agente tirándolo al suelo. En medio del revuelo, la diputada cogió del suelo un teléfono móvil que se usa «como material de la dotación policial» y lo metió en el bolsillo de su chaquetón, pese a que fue requerida para que lo devolviera.

Los integrantes de la pandilla, que no llegaron a ser detenidos, negaron en todo momento ser los autores del acto vandálico contra los vehículos, que fue comprobado por los agentes. Así que la policía se limitó a dejarlos marchar tras identificar a algunos.

Paula Quinteiro alega que su intención «foi a de mediar para rebaixar a tensión», y el PP le exige explicaciones

Paula Quinteiro, diputada de Podemos adscrita al grupo de En Marea, salió al paso de las informaciones sustentadas en el atestado policial que la acusan de dificultar la labor policial para esclarecer un acto de vandalismo en Santiago, y señaló que lo ocurrido forma parte de su «ámbito privado», pese a que se identificó ante los agentes como cargo público.

En todo caso, Quinteiro relató que todo ocurrió cuando comprobó que estaban «retendo a unha persoa» con una actuación policial «agresiva e bastante violenta». Se acercó a los agentes, identificándose con su acreditación de diputada. «A miña intención foi a de mediar para rebaixar a tensión e non obstaculizar o proceso», señaló la parlamentaria, que en declaraciones a La Voz calificó la actuación policial de «desmedida», pues arguye que a uno de los jóvenes sospechosos «tirárono ao chan» para identificarlo y ella misma fue «empurrada» por un agente del cuerpo local de Santiago, uno de los concellos que, paradójicamente, gobierna una coalición adscrita a En Marea.

«¿Que pensan facer?»

El grupo del PP se enganchó de inmediato en la polémica que corrió como la pólvora en la Cámara de O Hórreo, donde se celebraba un pleno. El secretario general del PPdeG, Miguel Tellado, llamó desde la tribuna a Quinteiro a que intente «non humillar a este Parlamento» con su actuación, mientras el diputado lucense Jaime Castiñeira, a la luz de lo ocurrido, les preguntó a los diputados de En Marea: «¿Que pensan facer?», pues en el PP insisten en pedir explicaciones por lo ocurrido.

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