Los planes para fijar población pinchan

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

emilio moldes

Experiencias sociales o municipales para alquilar o vender casas a precios de saldo acaban en fracaso, como en Vilariño de Conso, o con resultados más que modestos, como en Entrimo

19 feb 2018 . Actualizado a las 17:39 h.

Concellos y asociaciones se devanan los sesos para dar con la fórmula mágica que frene la sangría demográfica. Pero no la hay. Y las experiencias puestas en marcha en distintos municipios gallegos para fijar población y, a ser posible, aumentarla, han tenido un resultado algo decepcionante. El ejemplo más claro de este fiasco es el del Ayuntamiento ourensano de Vilariño de Conso (con 558 habitantes). La asociación Xolo lanzó en el 2012 una campaña para captar nuevos pobladores con hijos para evitar el cierre de la escuela. Ofrecían viviendas en alquiler a precios bajos, con tierras para cultivar, colegio y comedor escolar gratis. Atraídos por este canto de sirena llegaron a la localidad un buen puñado de familias, en torno a una decena, procedentes de distintos puntos de España, como Teruel o Barcelona. Ahora siguen cuatro, según reconoce Luisa, de la asociación. Las demás se fueron: «Porque no tuvimos ningún apoyo por parte del Ayuntamiento», añade la portavoz de Xolo. «Fue un proyecto muy bonito, en su momento fue un éxito porque llegaron con mucha ilusión, pero fracasó por culpa del Concello», subraya. El colegio sigue abierto, pero con una decena de críos.

La nueva alcaldesa de Vilariño de Conso, Melisa Macía (PP), que tomó posesión el verano pasado, reconoce que el proyecto de Xolo atrajo «moita xente a Vilariño e ao colexio, pero queda unha familia e é porque ela traballa para o Concello; os demais duraron pouco tempo porque en realidade non querían vivir no rural», resume. Macía, como su predecesor, Ventura Sierra (PP), no están de acuerdo con esa iniciativa de Xolo. «Hai que traer xente, claro, pero que queira vivir no rural e cun proxecto de futuro», subraya la regidora, que tiene previsto incentivar la repoblación alquilando a autónomos locales municipales vacíos a precios bajos.

En Entrimo (1.184 habitantes) se puso en marcha una experiencia parecida, pero por parte del Concello. El cierre de unidades del colegio dejó libres tres viviendas reservadas para profesores. El Ayuntamiento lanzó una oferta para alquilarlas por 50 euros mensuales a familias foráneas que llegaron con hijos. Ramón Alonso, alcalde (PSOE) de O Entrimo, explica que una está ya arrendada a una pareja con tres hijos. Él, de nacionalidad portuguesa, trabaja por la zona, así que «en principio se quedan». Las otras dos viviendas están en obras, pero en principio serán una para una familia de Valencia con una hija y la otra, para una pareja de origen catalán. Alonso resalta que esta experiencia resultó un «éxito, aínda que de forma sorprendente».