Galicia trabaja contrarreloj para salvar dos millones de topónimos

Tamara Montero
tamara montero REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Pilar Canicoba

La mitad de las entidades de población de España están en territorio gallego

10 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Al final, es una lucha titánica. Una continua batalla contra el olvido. Contra el fundido a negro. Contra la desaparición de miles de nombres que van tejiendo la historia de Galicia. Ha pasado. Pasa hoy. Y volverá a pasar mañana. Alguien muere. Con él, se lleva un pedacito de la historia de su aldea. Y ya nadie recuerda que aquellas fincas se llamaban A Lameira. Que aquello lleva por nombre Fonte Gorgullón porque las corrientes subterráneas borbollan tras las lluvias del invierno. Que cada roca de esa parroquia tiene un nombre concreto. Que acá, en Pomares, lo que crecían eran manzanos. Que allá, en Carballal, hacían lo propio los robles. Lo que ha emprendido la Administración es el combate definitivo. La contienda contra la ignorancia. Es rescatar dos millones de topónimos antes de que desaparezcan para siempre. Esa guerra lleva un nombre. Proxecto Toponimia Galega.

La mitad de las entidades de población de España están aquí, en Galicia, cuyo nomenclátor se nutre de una larguísima lista de 41.409 topónimos. Ese nomenclátor, sancionado por la Xunta, compone la conocida como toponimia mayor, la que no está en peligro. Porque es oficial. Y porque lo que se escribe no se desvanece. Pero dentro de esos nombres de concello, de parroquia, de aldea, hay otros muchos. Los que sirven para denominar un camino. O un conjunto de fincas de labradío. O un accidente geográfico. Una colina. O un monte. Una lista mucho más larga. Larguísima. De un millón y medio de nombres, según los cálculos de los encargados del proyecto. De entre 45 y 50 nombres por kilómetro cuadrado.

Es lo que se llama la microtoponimia. La que apela a la cotidianidad. A la fauna y a la flora rica y diversa que hay en Galicia. Al aprovechamiento que se ha hecho del territorio durante siglos. Durante milenios. La que hace a Galicia única en el mundo. No hay otra región que haya puesto tantos nombres a la tierra. La que está en peligro porque solo existe mientras viven las personas que la usan. La que hay que salvar del olvido permanente. En los últimos diez años, se han ido recogiendo cerca de medio millón de microtopónimos en el 30 % del territorio de Galicia. En algunas zonas, la densidad media es mucho más baja que esos cincuenta nombres por kilómetro cuadrado. Ocurre, sobre todo, en zonas de montaña, donde un microtopónimo abarca una gran extensión de terreno. En otros, cada dos pasos uno entra en un lugar nuevo. Porque la densidad es tal que se acumulan 160 microtopónimos por kilómetro cuadrado. Como Cangas.