Francisco Díaz-Fierros: «Las traídas de pozos o acuíferos pueden tener problemas este verano»

S. A. REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

XOÁN A. SOLER

El catedrático de Edafología de la USC explica que las primaveras tienden a ser más secas en Galicia

03 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Francisco Díaz-Fierros (1941, Vilagarcía de Arousa) es uno de los mayores expertos en cambio climático en Galicia. Considera que las precipitaciones de mayo han suavizado los efectos de la sequía en ríos y embalses y han anulado los problemas en la agricultura.

-Son cinco meses ya de déficit de lluvias, ¿es alarmante?

-Hay que distinguir cuando hablamos de sequía. Está la meteorológica, que es cuando estamos por debajo de los valores medios y se refieren a períodos concretos. Por ejemplo, abril fue un mes muy seco. Después está la sequía hidrológica, que está determinada por cómo está el nivel del agua en los embalses y en los ríos. En estos momentos los embalses gallegos están al 68 %, es un valor relativamente bajo y mayo no consiguió recuperar demasiado el nivel de los embalses. En ese sentido estamos en una situación preocupante, teniendo en cuenta que vamos ya hacia el verano y no es previsible que haya lluvias de importancia. Y, por último, están las sequías agrícolas, relacionadas con el agua del suelo que es la que van a tomar las plantas. En ese aspecto, abril fue un mes con una sequía agrícola importante, sobre todo, para los prados y supuso una merma considerable de producción. En mayo, con todo lo que llovió, se recuperó el nivel de agua en el suelo, que tiene una capacidad limitada de almacenaje, se puede agotar pero también se puede llenar cuando llueve 150 o 160 litros, que fue lo que cayó el mes pasado. En ese sentido, la sequía en estos momentos es pequeña y con poca influencia sobre los rendimientos agrícolas.

-El año pasado también ha sido seco, ¿es esto lo que nos espera?

-En los últimos años en Galicia hay un incremento en la temperatura, incluso del orden de un grado o más. Vamos hacia un clima más caliente, con una demanda mayor de agua para la población. Pero en la cuestión hidrológica la única tendencia que se está observando, y eso también ocurre en Portugal, es que en Galicia las primaveras, fundamentalmente marzo y abril, sí tienden a ser más secas dentro de los análisis precisos del cambio climático. No se detecta que vayamos hacia veranos más secos, como sí parece que vaya a ocurrir en el resto de España.

-La Xunta dice que el problema está más en el caudal de los ríos y en los acuíferos...

-Tenemos una sequía fluvial importante, pero de momento no es catastrófica, eso sería decir demasiado. Los acuíferos en Galicia suelen ser pequeños y tienen unos tiempos de respuesta bastante rápidos. En mayo hubo agua bastante como para devolverle carga hidráulica a los acuíferos. Cuanto más pequeños, más rápida es la respuesta, tanto para la sequía como para la recarga.

-¿Cree que en verano puede haber restricciones en el abastecimiento?

-La mayor parte de las traídas colectivas, por no decir todas, son de origen fluvial y ahí es muy difícil pensar que lleguemos a una situación de alarma extrema. Las traídas de pequeñas comunidades y de casas individuales que tienen su pozo o dependen de un acuífero, sí pueden llegar a tener problemas serios si no hay una mínima recarga en el mes de junio, que es en el único mes en el que se puede esperar que haya todavía alguna lluvia significativa. En julio y agosto no hay recargas porque la evaporación es superior a la lluvia que cae.