Luís Villares, bajo el síndrome que acabó con Pedro Sánchez

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Álvaro Ballesteros

El líder de En Marea se desvía de la línea que trazaron los notables de su organización, como hizo el del PSOE

09 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hubo un momento en que Pedro Sánchez decidió romper lo acordado con los barones que lo auparon a la secretaria general de PSOE para volar sin tutelas. Fue en septiembre del 2014, al anunciar que también quería ser candidato a la Moncloa. Por el camino fulminó a un aliado, Tomás Gómez, que había sido elegido por las bases. Alejó de Ferraz su política de comunicación, poniéndola en manos de la experta que modeló al líder de Ciudadanos, irritó a unos cuantos fichando a una diputada de UPyD y mostró una férrea determinación en mantener el sillón pese a su precario rendimiento en las urnas. Sánchez se convirtió en una persona poco fiable y ese fue su fin, aunque ahora intenta renacer como el líder de la militancia descamisada.

Con las salvedades que hay que hacer, porque el PSOE poco tiene que ver con En Marea, a Luís Villares le está ocurriendo algo parecido a Sánchez. El mismo síndrome. Para los promotores del partido instrumental que empató con el PSdeG en escaños se convirtió en una persona poco fiable.

Para entender lo ocurrido hay que retroceder nueve meses. En julio del 2016, los alcaldes de A Coruña, Santiago y Ferrol lanzaron un manifiesto para crear una plataforma política gallega y reunieron a un millar de personas en Vigo, en la constitución de En Marea. Anova, Esquerda Unida y varias mareas locales se implicaron para consolidar un espacio de confluencia desde el consenso, pero respetando la pluralidad.