Tres titulados en FP cuentan cómo ha sido su experiencia durante los estudios y al buscar trabajo: Noela Torres en Dinamarca, Raúl Barreiro en Lalín y Daniel Ferrol en A Coruña
29 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.«O último mes de prácticas comunicáronme que me contrataban». Raúl Barreiro (Vedra, 1992) trabaja en Inasus, la misma empresa de Lalín en la que hizo el módulo de prácticas del ciclo superior de Construcciones Metálicas. Su nombre se suma a ese 27 % de titulados en FP que ya consiguen trabajo en la misma empresa en la que realizan las prácticas. «En principio estudei un ciclo de delineación, e como onde fixera as prácticas non me colleron, decidinme a facer outro ciclo superior». Hoy tiene un contrato en prácticas que acaban de renovarle, con visos de continuar en la empresa mucho tiempo. Él es el único que entró en su empresa a través de las prácticas de la formación profesional, pero sí tiene compañeros que también consiguieron su puesto gracias a este período de pruebas.
Fabricación mecánica
Algo menos lleva en Estrella Galicia Daniel Ferro (Ortigueira, 1990), que cambió la música por la programación de la producción en fabricación mecánica porque se le había quedado una espinita clavada: «O meu avó tiña un taller e sempre me gustou esa rama». Su periplo laboral es un poco más largo que el de Raúl. Hizo las prácticas en una empresa en la que finalmente no lo contrataron. Al poco tiempo, encontró un puesto en la antigua Fábrica de Armas de A Coruña. Allí estuvo alrededor de un año. Y estando allí surgió la oportunidad de incorporarse a Estrella Galicia, en la que trabaja como eventual.
Noela Torres se fue un poco más lejos para trabajar. «Rematara de traballar en Azurmendi con Eneko Atxa durante tres anos e tiña gañas dun cambio de aires». Lo cuenta desde Dinamarca, donde ejerce como sous-chef (el segundo de una cocina) en un grupo de restaurantes con distintas temáticas, desde cocina italiana a japonesa, pasando por sudamericana. Se puso en contacto con quienes ofrecían el puesto. «A verdade, non sabía moito sobre Dinamarca e a forma de vida dos daneses, pero sorprendeume gratamente, toda unha experiencia».
Son solo tres de las mil historias de jóvenes que han optado por la FP para formarse en una profesión y que han conseguido un empleo incluso en los peores momentos de la crisis. Y ponen sobre la mesa sus ventajas: «Aprendes moito mellor coa práctica», dice un convencido Daniel Ferro, que también cree que la FP permite, más que la universidad, mantener un contacto directo con el mundo laboral: «E así ves o que realmente vas facer no futuro, cando traballes». Porque las carreras «claro que están relacionadas, pero é moito máis teórico e logo a práctica non é tan boa».
Raúl, sin embargo, no quiere hacer comparaciones con los titulados universitarios porque no ha vivido esa experiencia. La verdad es que sí que se le pasó por la cabeza matricularse en una facultad -«pensei en facer arquitectura ou algo así»-, pero al final se decidió por la formación profesional porque son ciclos más cortos. «Son menos anos e hai máis posibilidades de atopar traballo que estudando unha carreira». Pero sí afirma que es muy práctica: «Eu aprendín un montón e sigo aprendendo cada día». Y aprende haciendo.
Marcharse fuera
En cambio, Noela optó por la FP «para profesionalizar algo que me gustou desde sempre, a cociña», porque «hoxe en día sen titulación limítase moito o teu traballo, e máis se marchas para o estranxeiro», donde tener una titulación y una especialización se hace imprescindible para encontrar trabajo, especialmente entre los que emigran. Reconoce que «a FP é unha formación máis técnica e práctica» que la universitaria, pero en este punto es crítica. Porque a la pregunta de si hay más facilidades para colocarse con un ciclo de formación profesional que con un grado universitario, Noela responde con una carcajada: «Creo que o problema de hoxe en día é atopar traballo, e traballo estable é xa moito máis complicado». Y más, según dice, en su sector. Con todo, y aunque cree que la FP no da más ventajas para encontrar un trabajo estable, cree que sí que es cierto que para este tipo de formación puede haber más ofertas de empleo. Le da la razón la estadística.