La coordinadora no se pone de acuerdo sobre incompatibilidades, censo o liderazgo
02 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.A estas alturas debería estar abierto el proceso para la renovación del censo de militantes y simpatizantes de En Marea y encaminado el procedimiento para que a mediados de noviembre se celebrase un pleno en el que se discutiese el modelo de organización y la renovación de la directiva, que ahora es provisional, con la constitución de un Consello das Mareas formado por 35 personas. Pero nada de eso se hizo, y el retraso tiene que ver con las distintas corrientes que hay dentro de la organización, porque si bien algunos aspiran a conformar un partido según el modelo tradicional, otros no quieren desligarse de las siglas que los identifican. Y aunque la controvertida M de En Marea supuestamente los une, detrás del logo que se confunde con el de Mahou hay una ensalada aliñada con ingredientes de Esquerda Unida, BNG, Anova, Cerna, Podemos, mareas municipales e independientes.
La formación que lidera Luís Villares llegó al Parlamento de Galicia con una coordinadora provisional que, de momento, no tiene ni sede -se reúnen en la de Compostela Aberta, en Santiago-. Fue nombrada a toda prisa en la asamblea de Vigo en la que se fijaron las bases para concurrir a las elecciones gallegas y, además de ser legalmente dudosos algunos de sus acuerdos, tenía una caducidad que obliga a la puesta en marcha de un proceso que finalice con una directiva estable.
En todo caso, entre sus miembros hay representantes de las principales fuerzas que conforman En Marea: Anova, Esquerda Unida, Podemos y algunos independientes; como su propio líder, a quien algunos ya le reprochan que se erija en portavoz del partido cuando, de momento, solo lo es del grupo parlamentario. En todo caso, si Villares no es el portavoz de En Marea tampoco hay otro que haya sido nombrado como tal.
Ese es, precisamente, uno de los puntos de fricción: las incompatibilidades. No es extraño que los críticos de Podemos hayan enviado una carta a la coordinadora de En Marea para preguntarle si mantienen el código ético aprobado en julio, en el que se especificaba lo siguiente: «As persoas electas, o persoal de confianza e os cargos institucionais son incompatibles co desempeño de altos cargos representativos nas organizacións políticas e sindicais, tanto a nivel nacional como provincial, diferentes á propia Marea». De mantenerse este código ético, tanto su secretaria xeral en Galicia, Carmen Santos, como otros cinco diputados procedentes de Podemos estarían afectados. La coordinadora, en todo caso, todavía no tomó una decisión al respecto porque ese debate está también abierto entre sus miembros.
También hay distintos pareceres sobre cómo elaborar el censo de simpatizantes, ya que algunos abogan por mantener el sistema telemático empleado con anterioridad y otros se inclinan por una identificación más formal de sus miembros, al modo de los militantes de los partidos tradicionales.
El discutido portavoz
Pero una de las cuestiones que abrió más heridas, y no solo en el seno de la coordinadora, sino también en las bases -mareas municipales y círculos de Podemos-, es que Villares se haya erigido en portavoz del partido y como tal haya reclamado un chófer, secretario y otras prebendas para recorrer Galicia y reunirse con simpatizantes y ciudadanos como líder de En Marea cuando, al menos oficialmente, solo fue cabeza de lista a las elecciones y ahora portavoz del grupo parlamentario. Ese cargo, el de secretario xeral o como lo vayan a llamar cuando aclaren su hoja de ruta, también está por discutir y por elegir. Lo mismo que la advertencia de Mahou por las semejanzas de su logo y el de En Marea o el sueldo que cada diputado percibirá y qué porcentaje de su asignación entrega al partido.
El calendario del proceso era orientativo. Quizás la coordinadora sabía que no iba a ser fácil.
El Parlamento constituye hoy las trece comisiones, de las que el PP presidirá doce
En una sesión maratoniana que arrancará las 10.30 horas, el Parlamento de Galicia tiene previsto constituir este miércoles las trece comisiones de carácter permanente para empezar a encauzar así el trabajo político de la décima legislatura. El grupo del PP tendrá mayoría absoluta en todos estos órganos y será el encargado de nombrar a los presidentes de un total de doce comisiones, pues se volverá a cumplir la regla no escrita de cederle a la oposición la presidencia de la Comisión de Economía, que presidirá el socialista Abel Losada.
Aparte de las ocho comisiones sectoriales, la de control de la CRTVG y la de relaciones con el Consello de Contas, también se constituirán otras tres comisiones vinculadas al régimen interno o las relaciones directas con la ciudadanía (Regulamento, Estatuto do Deputado y Peticións).
Del mismo modo, se constituirá la Deputación Permanente del Parlamento, el órgano que estará operativo en los períodos inhábiles de la Cámara y del que acostumbran a formar los principales dirigentes políticos, los portavoces y diputados de la primera fila, pues seguirá operativo incluso cuando se disuelva el Parlamento para afrontar los procesos electorales.