Crecen las sanciones a propietarios de animales domésticos por maltratarlos

Susana Acosta
S. Acosta REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

En cuatro meses fueron multados siete, la mitad que en todo el año 2015

27 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La imagen de hace unas semanas de un joven en el municipio pontevedrés de Bueu levantando en el aire a su perro y tirándolo al suelo con fuerza habla por sí sola. Pero desgraciadamente no es el único caso. En lo que va de año, la Consellería de Medio Ambiente ya ha emitido siete sanciones a propietarios de animales de compañía maltratados, la mitad de las que se emitieron todo el 2015. De estos siete expedientes, seis se corresponden con infracciones graves y una muy grave, en la que la Xunta acordó el decomiso definitivo del perro. Los importes de estas multas oscilaron entre 500 y 1.200 euros. El año pasado se emitieron un total de 14 sanciones graves y también en uno de los casos la Xunta acordó el decomiso definitivo del perro. Mientras que en el 2014, el número de infracciones se quedó en diez.

Mientras no entra en vigor la ley de bienestar del animal, la actual normativa tipifica como sanción leve, grave y muy grave el maltrato animal, en función de si causó dolor, lesiones o la muerte. La cuantía de las multas va desde los 100 a 500 euros para las leves, desde los 501 a 5.000 euros para las graves y de desde 5.001 a 30.000 euros para las muy graves. Con la nueva ley, la cualificación del maltrato se agrava y nunca será considerada infracción leve. Será tipificada como grave, si se le causa dolor, sufrimiento o lesiones que no lo invaliden, y muy graves si les causa la muerte o daños irreversible. 

Nuevas sanciones

También se introducen nuevas sanciones. Se considerará infracción leve transportar a los animales en condiciones no adecuadas o en maleteros no adaptados, no adoptar las medidas necesarias para evitar su huida o la entrada en recintos no autorizados y mantener en el mismo domicilio más de cinco animales sin comunicárselo al gobierno autónomo. Se considerará infracción grave, por su parte, el empleo de collares que causen daño, llevar animales atados a vehículos a motor en marcha, emplearlos en trabajos que los inmovilicen causándoles dolor, no proporcionarles los tratamientos necesarios para evitar su sufrimiento y no tener seguro de responsabilidad civil en los casos que sea necesario. De esta manera, serán también infracciones graves la identificación de los animales y contravenir la orden de inmovilización de los animales acordada por la Xunta, así como la utilización de especies silvestres en circos.