Rechaza practicarlas porque no anularían los indicios contra los padres
20 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Los abogados defensores de Rosario Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren, y Alfonso Basterra, Belén Hospido, presentaron la semana pasada en el juzgado extensos escritos en los que solicitaban al instructor que practicase numerosas nuevas pruebas. Sin embargo, José Antonio Vázquez Taín lo ha rechazado por completo y, por contra, ha decidido dar por finalizada la investigación. Una decisión contra la que seguro que los letrados de los padres de Asunta recurrirán.
El magistrado entiende que las nuevas pruebas que piden las defensas son «abusivas, dilatorias, innecesarias» y responde a los abogados de los imputados que en algunas ocasiones ya se han practicado. Es el caso de la geolocalización de los teléfonos de Asunta y de sus padres. La prueba la solicitó la letrada de Basterra, pero hace ya tiempo que ese informe forma parte del sumario del caso, concretamente desde el pasado mes de febrero.
Las defensas de los padres de la niña asesinada querían también que se indicasen cuántos y qué tipos de archivos -texto, fotos, audio o vídeo- se hallaron en los teléfonos y ordenadores de la niña y los padres. Una información que, les responde Taín, ya figura en el folio 3.831 del sumario.
También pretendían que, para responder a las últimas fotografías que han aparecido, en las que se ve a Asunta posando en actitudes extrañas para una niña y vestida con un traje de cabaré, se incluyesen otras imágenes tomadas horas antes en las que se ve a la pequeña junto a otras niñas, con ese traje, en una actividad de sus clases de ballet.
El magistrado también lo rechaza porque pondría en peligro la intimidad de otras menores y porque, explica, «nadie ha afirmado que las fotografías de la menor asesinada no se correspondan con momentos anteriores o posteriores» a la actuación de ballet. Esas polémicas imágenes, no obstante, han llamado la atención de los investigadores porque consideran que fue Alfonso Basterra el que se las hizo -creen que una mano que se ve en algunas es suya- y que la pequeña podría estar drogada, por la expresión hierática y la mirada perdida que les parece que tiene.
También considera Vázquez Taín innecesario incluir la agenda de Asunta en el sumario, ya que la Guardia Civil no halló nada de interés al analizarla. Pretendían a su vez las defensas que se identificara a todos los propietarios de los cientos de teléfonos que se conectaron con el repetidor de móvil que hay en la zona en la que apareció el cadáver. El juez advierte que la información de los móviles lleva meses en la causa y cree que solo busca dilatar más el proceso porque sería tan inútil como injustificado identificar a todas esas personas «que nada tienen que ver con el execrable crimen que se investiga», señala.
Los mismos argumentos utiliza el juez para rechazar una por una todas las pruebas que solicitaron las defensas. Sostiene Taín en su auto de ayer que «no existe ninguna prueba pendiente que pueda considerarse imprescindible para decidir sobre la procedencia de la apertura de juicio oral» y que ninguna de ellas «anularía o neutralizaría» los indicios que pesan contra Porto y Basterra.
En cuanto al padre, en ese último auto el instructor suma a indicios ya señalados su consideración de que presuntamente participó en atar y asfixiar a la niña, algo que Taín no había reflejado tan explícitamente hasta ahora.