14 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
La resolución no ha podido demostrar si el anestesista trabajó en una clínica de A Coruña que realiza interrupciones voluntarias del embarazo, aunque sí que firmó un documento de vinculación con esa clínica. El facultativo esgrime en el texto que no pensaba trabajar en esta clínica «y que firmó el documento solo para hacerle un favor a un amigo». Esta firma contrasta con el hecho de que el anestesista se declara objetor de conciencia para la práctica del aborto en su trabajo público como especialista en el CHOP. Aunque no se demostró que haya trabajado en la clínica, la resolución sostiene que con la firma que lo vincula al centro «está faltando a la verdad en los hechos que se describen en el documento».