¿Cuánto cuesta una fiesta patronal? Hasta 50.000 euros de diferencia según la orquesta, el mes o el día de la semana

Candela Montero Río
CANDELA MONTERO RÍO FERROL / LA VOZ

FERROL

Imagen de archivo de una verbena.
Imagen de archivo de una verbena. Sandra Alonso

De la pólvora al alumbrado, la alborada o la cartelería, las comisiones sacan la calculadora y desglosan sus inversiones

20 abr 2026 . Actualizado a las 15:47 h.

Una fiesta patronal se organiza calculadora en mano. Tres comisiones desgranan cuánto les cuesta preparar una fiesta de estas características. Por un lado, está la de la parroquia de Velouzás, en el concello de Paderne, que cuenta con un centenar casas aproximadamente y celebra el patrón los días 6 y 7 de agosto. «Tuvimos que eliminar un día porque era muy complicado llegar económicamente», dice Sonia Romay, la presidenta de la organización. El año pasado les salió por unos 30.000 euros. Por otro, están las de Crendes, en Abegondo: unas 200 casas y un presupuesto de unos 22.000 euros para la celebración los días 27, 28 y 29 de julio. Por último, en el barrio más populoso de Ferrol, Caranza,se dejaron el año pasado unos 85.000 euros en cuatro días de fiestas entre el 21 y el 24 de agosto. Las tres detallan el desglose, gasto a gasto.

María Pedreda

ORQUESTAS

Lo más caro. Es lo primero que se busca, lo que más oscila en precio y lo que se lleva la mayor parte del presupuesto. La contratación se realiza a través de un representante y el precio puede variar en decenas de miles de euros en función de la agrupación, el día de la semana o el mes. Lo explica Sonia Romay, de Velouzás: «Los precios van desde 3.000 euros hasta más de 60.000». «Una orquesta grande el 15 de agosto puede llegar hasta los 70.000 euros», explican desde las comisiones. Julio y agosto son los meses más caros y los precios se disparan si el evento coincide en viernes, sábado o domingo. En ránking de los días en los que más cuesta organizar una verbena lo encabezan el 15 de agosto y el 25 de julio. Ratifica esta diferencia de precios Rubén Rodríguez, de Caranza: «Organizarla en marzo o abril puede costar la mitad», asegura. Además, es necesario apurar a la hora de ficharlas: «Hay que tenerlo contratado de un año para otro, porque sino no encuentras nada atractivo», explica Rubén Orgueira, de Crendes.

PÓLVORA

Lo que más varía. Es el otro gran gasto, pero también la inversión que más oscila en función del presupuesto con el que se cuente. «Compramos más o menos en función del dinero que sobre», explica Sonia Romay. Aún así, 1.000 euros diarios no los quita nadie.

ALBORADA

Gasto e ingreso. La banda de gaitas tocando casa a casa a primera hora es un clásico de la fiesta patronal de cualquier parroquia. Para las comisiones, es un gasto y un ingreso al mismo tiempo. Contratar a la banda no suele bajar de los 500 euros, que intentan compensar con los donativos que ofrecen los vecinos por la actuación.

LUCES, FLORES O CARTELES

Los gastos hormiga. Las comisiones coinciden en que, a la hora de organizar una verbena, existen un sinfín de gastos que no se ven, pero «habelos, hainos». La electricidad se lleva una buena parte. Aunque la cuantía total depende de aspectos como el número de arcos que se coloquen por las calles o el consumo de cada orquesta, en una fiesta de dos días no baja de los 1.000 euros entre alumbrado y generadores. A partir de ahí, el dinero se va por todas partes: desde misas y flores hasta las comisiones de la cuenta bancaria (unos 120 euros al año) o material de papelería, como rifas o recibos (unos 300 euros). Otro de esos «gastos hormiga» son los seguros específicos obligatorios para estas celebraciones, que se llevan cientos de euros. Si a mayores, se organizan actividades como las fiestas infantiles vespertinas, estas se pueden llevar 1.000 euros cada una.

De la lotería y las churrascadas a cenas, sorteos y «merchandising» para recaudar 

Para hacer frente a las decenas de miles de euros que implica organizar una verbena, las comisiones trabajan durante todo el año y desatan toda su imaginación para llevar a cabo iniciativas recaudatorias. La organización empieza el verano anterior, cuando ya se encarga la lotería de Navidad, y termina sobre el terreno la semana posterior a la celebración, adecentando el campo de la fiesta.

Se siguen haciendo clásicos que nunca faltan, como la lotería de Navidad y Reyes, cenas-baile, churrascadas o sardiñadas. Las comisiones coinciden en que las gastronómicas son las actividades más laboriosas: «Trabajamos mucho porque nos gusta ajustar el precio lo máximo posible para que sea económico para los vecinos», dice Sonia Romay, de la comisión de Velouzás, en Paderne. «Hacemos todo nosotros, desde montar mesas y bancos hasta preparar una paella para 300 personas», añade. Para la comisión de Crendes, son de las iniciativas más rentables: «Venden unas 600 raciones de churrasco y unas 400 de sardinas», apunta Rubén Orgueira.

Otra de las fuentes de ingresos más importante es lo que se conoce como «la couta»: la aportación voluntaria que hacen los vecinos y que los miembros de la comisión recogen casa por casa. Algunos establecen una cantidad orientativa, como es el caso de la Velouzás, que la fijó en 120 euros y que cumple «el 95 % del vecindario». En otros casos, como el de Caranza, es totalmente libre y menos cuantiosa: «Lo normal es entre 5 y 20 euros; alguno nos da 50, pero son una minoría», dice Rubén Rodríguez.

Creatividad al poder

Las comisiones desatan toda su creatividad para, tal y como indica Sonia Romay, «recaudar y mover un poco la aldea». «¡Buscamos hasta debajo de las piedras!», bromea.

Abanicos, sudaderas, competiciones de cortacéspedes o incluso intentar lograr un récord Guinness de gaiteiros tocando la misma canción, fueron algunas de las iniciativas que se llevaron a cabo en Velouzás. En Caranza, por ejemplo, apostaron por las rifas: «Sorteamos de jamones y botellas de vino en locales del barrio», concluye Rubén Rodríguez.