El ERTMS, un sistema con supervisión continua

Jaime Tamarit DIRECTOR DEL LABORATORIO DE INTEROPE- RABILIDAD FERROVIARIA DEL CEDEX

GALICIA

El Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario Europeo (ERTMS) es la respuesta de la industria europea de señalización a la demanda de la UE para la liberalización del tráfico ferroviario. Esta liberalización requiere una red ferroviaria unificada, con separación de operadores de transporte y gestores de infraestructura, asegurando la interoperabilidad entre ambos. Un aspecto vital de la interoperabilidad es la implantación de un sistema unificado de control y protección de trenes, reconocido como European Train Control System. En su implantación España ha jugado un papel decisivo, tanto por el proyecto en el que participó toda la industria europea de señalización, como por la decidida apuesta por el sistema europeo en el despliegue de la red española de alta velocidad en más de 2.000 kilómetros y más de 230 trenes, alcanzando además niveles de puntualidad superiores al 99 %.

La industria europea de señalización aportó la experiencia procedente de la operación de los mejores sistemas existentes antes de esta unificación y lo diseñó garantizando la interoperabilidad entre la vía y el tren.

Desde el punto de vista físico la interoperabilidad se basa en la implantación de dos canales de comunicación, bien unidireccional vía-tren basada en eurobalizas puntuales, o con una comunicación bidireccional continua vía-tren basada en la tecnología GSM con bandas de frecuencia específicamente asignadas al tráfico ferroviario en Europa. La comunicación por eurobaliza se utiliza en el nivel 1 de aplicación con una velocidad máxima de 300 km/h autorizada en España. La comunicación bidireccional GSM permite elevar la velocidad de explotación a 350 km/h, el nivel 2. En España todas las líneas están equipadas con los niveles 1 y 2 solapados, a excepción de la nueva línea Albacete-Alicante, equipada solamente con el 2.

Desde el punto de vista lógico, la interoperabilidad se basa en la definición de un lenguaje común europeo con que se transmiten las características de la vía a los equipos embarcados. Esta descripción de la vía consiste esencialmente en la definición de los perfiles de velocidad, gradientes (pendientes) que el tren tiene por delante, acompañados por autorizaciones de movimiento en los que se especifica la velocidad autorizada para cada segmento y velocidad meta. Con esta información el equipo embarcado dispone de la información necesaria para garantizar una conducción segura del tren. El conductor dispone de una descripción completa de la vía que tiene por delante representada en la pantalla de conducción.

Un aspecto básico en la protección y control reside en la gestión de las limitaciones temporales de velocidad para los que el sistema europeo dispone de mensajes normalizados y funcionalidad bien definidas.

Con la información de que dispone el equipo del tren, este puede calcular de manera continua la velocidad segura a la que puede correr un tren para respetar los perfiles y limitaciones temporales. Por este motivo, se dice que el sistema europeo es un sistema con una supervisión continua de la velocidad, que proporciona en todo momento al maquinista una información para la conducción segura del tren con una actuación sobre el sistema de frenado en caso de que las indicaciones para una conducción segura no sean seguidas por este.