«Solo para llevar a casa damos cada día 400 menús»

m. cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

26 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Falta poco para que el reloj dé las doce. Un amplio grupo de comensales comienzan a apelotonarse a la puerta de la Cocina Económica de A Coruña. Desde el otro lado de la acera Lena los observa. Tiene una bolsa en una mano y en la otra agarra un papel. Observa a la multitud, mira al papel y no sabe qué hacer.

-¿Viene a buscar comida?

-Vengo por primera vez. No sé cómo se hace. No quiero ir al comedor, vengo para llevarla para casa porque mi marido está enfermo y tengo que llevársela.

Hasta abril esta mujer tenía un trabajo. Cuidaba de una señora mayor con alzhéimer. Pero murió y, aunque su jefe cotizaba por ella al régimen de empleadas de hogar, lo pagado hasta entonces no le alcanza para cobrar el paro. Ahora, ella y su marido aguantan con unos 350 euros al mes que cobra él. «Este mes no hemos podido pagar el alquiler. Hubo un tiempo en el que mi esposo ganaba dinero. Tenía un restaurante y lo traspasó hace tres años, pero malgastaba mucho», dice.

Personas que nunca pensaron en que un día tendrían que pedir para poder comer, como Lena, son las que han contribuido a aumentar el número de usuarios de colectivos benéficos.

«Solo para llevar para casa damos cada día 400 comidas», dicen. Todas van destinadas a un centenar de familias, que se suman a los usuarios del comedor. Cada hogar guarda un relato particular. Una incertidumbre a la que se enfrentan es el mantenimiento o no de la red solidaria.