Un atentado contra el Estado de derecho

Fernando M. Nieto Bernat PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN LIBRE DE ABOGADOS DE GALICIA

GALICIA

Increíble, pero cierto. Nadie en la historia de la democracia lo había conseguido, y Gallardón, él solito con la Ley de Tasas lo ha logrado; el rechazo total de la comunidad jurídica; todos los togados a la calle en pie de guerra; fiscales, secretarios, procuradores, abogados y jueces de todos los pelajes coinciden en su diagnóstico: atentado contra el Estado de derecho. No se trata de privatizar la justicia, se trata de suprimirla. A partir de ahora el Estado se desentiende de garantizar el cumplimiento del derecho a la justicia universal a todos por igual, sin discriminación por sus recursos económicos, como manda la Constitución. Ahora solo se tendrá que garantizar la tutela judicial efectiva a los ciudadanos ricos, los de las grandes fortunas, de las sicavs y a las empresas del Ibex-35, dejando a su suerte a la clase media. La justicia es un valor superior, consecuentemente no es un servicio público sino que la justicia es la acción y el resultado del ejercicio de la función jurisdiccional del Estado y por ello un valor superior en el que se sustenta la Constitución, de donde emana la potestad jurisdiccional. Por tanto no se puede cobrar por su prestación y menos con esos criterios y cuantías. Hay que acometer reformas en leyes tan vetustas como los códigos civil y de comercio o la Ley de Enjuiciamiento Criminal del siglo XIX o la hoy tan criticada Ley Hipotecaria del siglo pasado y regular de manera clara la socialmente demandada dación en pago.