«Perdemos todo, pero o importante é a vida»

Xurxo Melchor
xurxo melchor SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

xoan a. soler

Los marineros gallegos que naufragaron en Cartagena regresaron ayer a casa

08 feb 2013 . Actualizado a las 15:49 h.

Con el susto aún en los huesos y la mirada de quien ha visto la tragedia merodear por su popa, los once marineros del pesquero Costero Segundo que naufragaron en Cartagena aterrizaron ayer en el aeropuerto de Lavacolla para después reunirse con sus preocupados familiares y amigos en Ribeira.

Son once hombres duros, curtidos por el mar, pero admiten que tuvieron miedo cuando vieron que su embarcación se hundía irremediablemente. «Medo pasamos moito, é unha experiencia nova. Teño embestido con outro barco, pero nunca me pasara unha cousa así», explica el capitán que estaba al mando del barco, Jesús Paz Sampedro. Y no es el miedo de un novato, porque empezó a navegar con 16 años y lleva ya treinta en la mar.

El pasado lunes, a las 7.15 horas, «cando aínda era noite», explica el capitán, sintieron un golpetazo en el casco cuando navegaban al sureste del cabo de Palos. En un suspiro, ya se apagaron las máquinas y saltaron las alarmas. Paz Sampedro fue a ver qué pasaba «pero xa chegaba a auga ao motor e non había nada máis que facer», añade.

No tuvieron tiempo más que de recoger cuatro cosas y saltar a las dos lanchas salvavidas. «Perdemos todo, pero o importante é a vida», sentencia Paz Sampedro. Tanto él como el resto de la tripulación -ocho gallegos, dos peruanos y un mauritano- están a salvo y bien de salud. Antes de abandonar la nave que se hundía, avisaron a un barco cercano, que fue el que alertó a Salvamento Marítimo.

El dispositivo de rescate fue casi inmediato. En media hora, los náufragos ya vieron un helicóptero de salvamento, aunque tuvieron que esperar casi dos horas hasta que los recogieron. Aún no saben contra qué chocaron, pero sí que están vivos y en casa con los suyos.