El gobierno vigués, atendiendo la petición del grupo nacionalista, en la oposición pero muy próximo al PSOE, con el que han gobernado en coalición hasta ahora, ha adoptado el acuerdo de compensar la extra de Navidad que ha retirado el Gobierno central. Es un guiño a la plantilla que en nada encaja con las sugerencias del interventor que, en un plazo indefinido, aboga por un recorte salarial y una rebaja de la cifra de trabajadores.
El alto funcionario, preocupado por el equilibrio económico de la hacienda municipal, alerta también contra decisiones que pueden ponerla en riesgo. En concreto, alude a las subvenciones al transporte público, 11 millones de euros en el 2012 que no se incrementan en el presupuesto del año próximo. Considera esta cifra «insuficiente para facer fronte ás políticas sociais do transporte».