En la declaración de ayer de Ángel del Real surgieron algunos errores y malentendidos que son clave en el desarrollo del proceso judicial.
Redacción equívoca
Reacción de Mangouras a la orden de remolque. Ángel del Real insistió ayer en que la denuncia que presentó contra Mangouras se basaba en la información que recibía sobre su presunta desobediencia. Pero los abogados del capitán se centraron en un error de redacción en los informes gubernamentales. En ellos se refleja que, cuando se le ordena tomar remolque, el marino griego responde: «Solo obedezco órdenes del armador». En las grabaciones, en cambio, la frase es muy diferente: «Los remolcadores solo obedecen al armador». Esta confusión, según el letrado Santiago Zabaleta, basó toda la judicialización del accidente. «Nos podríamos haber ahorrado todo esto y resolverlo en un pleito civil», lamentó.
Documento clave
¿A cuántas millas había que alejarlo? Del Real reconoció a la letrada María José Rodríguez Docampo un error en el documento que se entrega a los salvadores para mantener el buque a 120 millas. El texto fija esta distancia desde «las aguas jurisdiccionales españolas», por lo que el alejamiento se extendería a las 320 millas. En realidad, la distancia es desde la costa española, un error que no es en absoluto secundario. El ex capitán marítimo admitió que el rumbo noroeste podía llevar la contaminación a Francia «si el buque se hunde allí» y que la búsqueda por parte de Smit de aguas tranquilas para el trasvase podía llevar al buque al golfo de Guinea o «pasadas las Azores».
El fuel
Una solidificación malinterpretada. El gabinete de crisis, aunque no aspiraba a que el buque se hundiera, valoraba esta opción como factible. ¿Qué pasaría entonces con el fuel? Del Real se quedó con el dato que aportó una experta sobre su eventual solidificación. Pero en realidad fue una mala traducción. Había explicado que el hidrocarburo se haría más viscoso, pero que saldría por grietas amplias.