Aunque nunca ha sido taxativo sobre el copago, el presidente de la Xunta es de los pocos dirigentes del PP que nunca tuvo miedo a esa palabra
19 mar 2012 . Actualizado a las 22:56 h.Es lo que tiene ir a Madrid. Uno cree que su discurso está ya asimilado por una prensa cansada de preguntar siempre lo mismo y de obtener siempre las mismas respuestas. Y que, por tanto, está a salvo de preguntas incómodas sobre temas espinosos. Pero resulta que los plumillas de la capital no están al tanto de lo que se cuece en Galicia. Y así empiezan los problemas.
Feijoo llegaba el jueves a la Moncloa a atornillar con Rajoy lo que dejó a medio cocer la semana anterior con Soraya Sáenz de Santamaría. A saber: un compromiso claro del Gobierno con el sector naval; una ayudita para rebajar la presión fijando una fecha de llegada del AVE; una esperanza tras el jarro de agua fría de la paralización del parador de Muxía y un compromiso de que a Novagalicia se le va a permitir continuar en solitario si consigue recapitalizarse. Pese a la suerte dispar en las faenas, Feijoo salió con la sensación de haber sacado notable alto.
El caso es que, con ese menú informativo, habitualmente en la Moncloa no esperarían a Feijoo más de cinco periodistas. Pero resulta que el presidente de la Xunta había incendiado los teletipos unas horas antes, en una entrevista en la radio, al afirmar que antes que recortar prestaciones sanitarias preferiría que los medicamentos se pagaran en función de la renta. En madrileño, eso se traduce por «Feijoo propone que se aplique el copago». Y allí estaba todo Madrid.
«Tan claro como un gallego»
Tras ver a su amigo Rajoy, salía Feijoo muy dispuesto a hablar de su libro. De lo bien que le había tratado el presidente. De que Rajoy anunciaba una nueva fecha para el AVE, iba a construir en cuatro años el parador y tal y tal. Pero allí, de lo único que le preguntaban era del copago. Equilibrismos tuvo que hacer Feijoo para no fijar posición. «No voy a criminalizar a quien lo aplique», «es un debate que está abierto», «lo que hay que buscar son bolsas de ineficiencia». Es decir, ni sí, ni no, ni todo lo contrario. A la décima pregunta sobre si apoya o no el copago, Feijoo dijo la frase. «Se lo he explicado ya a ustedes tan claro como puede explicarlo un gallego», afirmó con media sonrisa. Más de un periodista me miró, por si yo había entendido algo que a ellos se les hubiera escapado. Pero no.
Aunque nunca ha sido taxativo sobre el copago, Feijoo es de los pocos dirigentes del PP que nunca tuvo miedo a esa palabra. Pero algo pasó en la reunión con Rajoy, que dejó su discurso todavía más difuso de lo que lo había sido esa misma mañana en la radio. Y lo que ocurrió lo dejaron claro Sáenz de Santamaría el viernes, Rajoy el sábado y Ana Pastor en la entrevista que ayer publicó La Voz. «El copago no se ha tratado nunca en el Consejo de Ministros». Ese es el nuevo mantra del Gobierno. Es decir, que el mensaje a las comunidades es: aplicad el copago si queréis, pero dejad al Gobierno al margen, que bastante tiene.
El presidente de la Xunta planteó el pago de medicamentos en función de la renta