Una maltratada se defendió a mordiscos en A Pobra

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

GALICIA

La madre del supuesto agresor les dijo a los agentes que no había pasado nada e intentó en vano que no viesen a la joven

10 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En la comarca de Barbanza se han producido en los últimos días varios sucesos relacionados con la violencia en el ámbito doméstico: el día de Reyes, en Noia, resultó herida una joven de 18 años; también el fin de semana fue detenido un vecino de Ribeira por abofetear a su pareja; y, el domingo, hubo dos episodios de este tipo en A Pobra. En uno de ellos, la víctima, una joven que se había trasladado al término pobrense para vivir con su pareja, tuvo que defenderse a mordiscos ante la agresión que estaba sufriendo por parte de su novio, de poco más de 20 años y de iniciales B.??G.??A., que ayer quedó libre con cargos.

Los hechos ocurrieron a las cuatro de la tarde. Los vecinos, alertados por los gritos que salían del inmueble, llamaron a la Policía Local, que acudió al lugar acompañada de la Guardia Civil. Los agentes fueron hasta la vivienda, donde la madre del supuesto agresor -que se cree que llegó después de la bronca- abrió y dijo que no pasaba nada. De hecho, intentó cerrar la puerta, pero los agentes metieron el pie y accedieron al inmueble, llegando a advertirle que si no se retiraba tendrían que entrar a la fuerza. Al entrevistarse con los jóvenes descubrieron que la chica, que mordió en la mano a su pareja para defenderse, tenía claros síntomas de haber sido abofeteada y golpeada. La acompañaron al centro de salud, donde recibió atención. Por su parte, el muchacho, que reconoció los hechos, fue llevado al cuartel de Boiro. También acudió al médico, aunque su mordedura apenas revestía gravedad.

Amenazas a su madre

Solo unas horas antes de que esto pasase, sobre la una de la tarde, la Policía Local y la Guardia Civil de A Pobra ya habían acudido a otro lugar, Camiño Ancho. Los agentes avisaron de que un vecino, C.??C.??L.??G., estaba muy alterado y profería graves amenazas contra su madre. Los agentes estuvieron escuchando desde una huerta la bronca que este hombre de mediana edad le estaba armando a la mujer, de casi 80 años, dentro de su domicilio. Cuando quisieron actuar la mujer insistía en que su hijo «é moi bo». Pero no cedieron. Policía y Guardia Civil intentaron reducirlo, ya que esta persona, de casi dos metros, se puso violenta y llegó a propinarles algún golpe a los agentes. Los amenazó con una barra de hierro. La madre intentó que no se lo llevasen.