Están más vacíos que hace una semana y la Xunta dice que su mejoría será lenta
25 oct 2011 . Actualizado a las 11:03 h.El primer temporal del otoño desató fuertes vientos en Galicia (la racha máxima, de casi 140 kilómetros por hora, se registró en Cuntis) y descargó abundantes precipitaciones (el valor máximo en 12 horas se midió en Mos, con 132,6 litros por metro cuadrado), pero el agua caída entre el domingo y ayer no invirtió la tendencia en la ocupación de los embalses de abastecimiento, que no ha parado de bajar desde abril. Según datos de la Consellería de Medio Ambiente, el nivel actual de los pantanos es del 48,51 %, mientras que hace una semana, el pasado día 17, se situaba en el 50,93 %. «La recuperación será lenta, sobre todo en el sur. La tierra todavía está muy seca», señalan fuentes de Medio Ambiente.
Las lluvias de las últimas horas, sin embargo, sí podrán equilibrar el pobre balance de precipitaciones de este mes. Muchas zonas han recibido más de 50 litros en 12 horas y en algunos casos más de 100 (Soutomaior, Ponteareas, Tui y Lousame, además de Mos). «Este episodio de lluvias supone, por ejemplo, la mitad de toda la lluvia que recibe de media la provincia de Pontevedra y el suroeste de A Coruña en todo el mes de octubre», explican en MeteoGalicia.
El temporal, además, dejó tras de sí un reguero de incidencias, sobre todo por problemas en carreteras e inundaciones de casas y bajos. Emerxencias 112 atendió 369 entre la una de la tarde del domingo y las siete de la mañana de ayer, el 60 % de ellas en Pontevedra (226). Ayer, la lluvia colapsó la entrada a A Coruña por la avenida de Alfonso Molina, con colas de 9 kilómetros de coches. En Ourense, la lluvia y el viento derribaron parte de un muro sobre una carretera en Pereiro de Aguiar, y varios árboles cayeron en Manzaneda, Montederramo y O Carballiño.
Hoy continúa la alerta naranja en el litoral de Pontevedra y del suroeste de A Coruña por mar de fondo, con olas de más de 4 metros, mientras que en el resto de la costa será amarilla.
Llega la nieve
Además, reaparece la nieve en las montañas del este de Ourense y Lugo, en principio por encima de los 1.200 metros. Ayer mismo, sobre las diez de la noche, comenzó a nevar en Os Ancares, llegando a acumular dos centímetros de altura, según el responsable del albergue.
Mañana, otra borrasca -no tan fuerte como la del domingo- pasará por encima de Galicia y volverá a dejar fuertes lluvias generalizadas y rachas de viento intensas, con alerta amarilla en ambos casos. El viernes parece que regresa el anticiclón «y todo apunta a que durará el fin de semana».