Mucho ruido y muchas nueces

Luis Baamonde

GALICIA

Con la crisis, ha fraguado en la sociedad gallega una preocupación lógica sobre si se van a terminar las obras del AVE a Galicia. Equivocadamente, en mi opinión, se están poniendo los focos sobre la fecha de terminación de la línea. Pero en una megaconstrucción como es la de este tren, lo importante es terminarla, no exigir una fecha. Es la obra del siglo XXI.

Desde la Xunta se cayó en la obstinación de que la línea no se terminaba hasta el 2018, solo en el 2018 y nada más que en el 2018. No podía ser ni antes ni después. Pero hay que recordar que fue en septiembre del 2010 cuando se aprobaron los estudios para reformar el tramo ourensano lento (Lubián-Porto) y, de propina, también los zamoranos lentos (Requejo-Lubián). Con ellos se plasmaron 80 kilómetros de una línea única en España por sus parámetros de muy alta velocidad, en la que incluso se podrán superar los 350 km/h en algunos puntos. Nadie en Galicia esperaba estas mejoras.

El 10 de diciembre se inaugurará el tramo Ourense-Santiago-A Coruña. Si le añadimos el de Madrid-Olmedo, en diciembre estará en servicio el 45 % de la línea Madrid-A Coruña.

Obras no rentables

En este contexto, llegan desde Cataluña quejas sobre un pretendido despilfarro en nuestra línea de alta velocidad. No hay afán de ahorro. Solo interesan los dineros de nuestro tren para despilfarrarlo en los suyos. Desde el puerto de Barcelona se tendió vía de ancho europeo hasta la frontera francesa para sacar mercancías hacia Europa.

El resultado es desolador a pesar de la ingente inversión de dinero: solo siete trenes a la semana. ¿No se sonrojan con estos raquíticos resultados los políticos que atacaron la línea gallega argumentando que no es rentable?

En Galicia, de cara al futuro, tan solo hay que esperar la voluntad política e inversora del Gobierno que salga de las elecciones del 20-N. Solo con aportar 650 millones de euros cada año se lograría el objetivo de acabar las obras en cuatro años. Y Galicia tendrá el tren del que ya disfrutan otros.