Fomento impone otra fianza de 150.000 euros a un buque que vertió frente a la costa gallega
GALICIA
El «Amanda» habría provocado un sentinazo a 44 millas del cabo Touriñán
14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Cada vez es más difícil que quienes realizan vertidos ilegales cuando circulan por el corredor de Fisterra puedan seguir disfrutando de la acostumbrada impunidad. Los medios utilizados por Marina Mercante -aviones de última generación como el Sasemar 102, con base en Lavacolla- y el cambio de estrategia consistente en detener a los infractores cuando arriban o pasan por aguas españolas están dando muy buenos resultados. Así, las autoridades marítimas han impuesto otra fianza de 150.000 euros a otro buque que ha contaminado frente a la costa gallega. Se trata del barco de bandera liberiana Amanda, presunto autor de un vertido marino que fue localizado por una inspección aérea el pasado 2 de noviembre a 44 millas del cabo Touriñán, mientras realizaba la ruta entre Vado Ligure (Italia) y Róterdam. El Amanda fue detenido el 1 de diciembre en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, un mes después de la infracción, aprovechando que iba a hacer una escala de aprovisionamiento en la ruta que seguía entonces, entre Argelia y Venezuela. El buque fue inspeccionado para investigar si fue el causante del episodio de contaminación frente a la costa gallega y se le informó de que la Capitanía Marítima le había impuesto las medidas cautelares previstas en la normativa hasta que se resolviera el expediente sancionador que había sido puesto en marcha. El depósito de 150.000 euros garantiza la eficacia de la sanción hasta que efectivamente se demuestre que este buque realizó el sentinazo. Caso similar El caso del Amanda es muy similar al del buque de bandera rusa Yysokogorsk, este último acusado de un vertido de 20 kilómetros de longitud a 188 millas del cabo Prior el pasado 21 de octubre. A este barco también se le impuso el depósito de 150.000 euros, 100.000 destinados a garantizar el pago de la eventual sanción y otros 50.000 para cubrir los gastos operativos de Salvamento Marítimo en relación con el vertido. La diferencia estriba en la fórmula elegida para detenerlo. Como no estaba previsto que atracara en un puerto español, fue obligado a desviarse al de Algeciras tan solo tres días después del sentinazo. En paralelo, Marina Mercante está informando a la Fiscalía de estos delitos para que se inicien diligencias penales, como se hizo en el caso del Rhodanus, un barco retenido en octubre en el puerto de A Coruña por causar otra contaminación marina. Además del Amanda, en el mismo puerto de Las Palmas se retuvo al buque egipcio Wadi Halfa, acusado de una descarga ilegal a unas 155 millas de las islas Canarias. En este caso, las medidas cautelares decretadas suponen un depósito inferior, de 100.000 euros.