Roma -encajonada entre montañas y eucaliptos, poco permisivos con la señal- está, como otros puntos de Galicia con respecto a la TDT, en zona de sombra, «aquelas non accesibles para a sinal por vía terrestre, case sempre pola súa situación xeográfica», explica Jesús Sandás, jefe del departamento de TDT de Retegal. «Pero tamén pode pasar iso nalgunha casa de cidade, se está rodeada por edificios altos». Un obstáculo muy elevado entre la antena emisora y la receptora puede alterar la difracción de onda, explica el físico Jorge Mira.
Zonas de Bergondo (A Coruña), incluso alguna casa de Arteixo; aldeas de la montaña lucense; la zona de O Rodeiro (Lalín); la Rúa Vella y algún pueblo de A Veiga, en la montaña ourensana; casas dispersas en Marín; el barrio de Abesadas y la zona de Cubeliños, en Ribeira; Carral y Trabanca, en Vilagarcía y, en la Costa da Morte, puntos de Carballo, de Cee, Camelle, Corme o Roma vienen y van hacia la sombra. «Pero vanse reducindo eses puntos», afirman desde la Secretaría Xeral de Medios. Con el móvil e Internet, más de lo mismo. Son excepciones orográficas en este era digital.