Susto en el vuelo IB512

Juan Torreiro / Gabriela Ruiz

GALICIA

Un avión de Iberia que cubría el trayecto Madrid-A Coruña tuvo que regresar a Barajas cuando se hallaba a mitad de camino debido a un fallo en los frenos

07 ago 2009 . Actualizado a las 11:45 h.

Ayer, a las 11.40 horas, despegó del aeropuerto madrileño de Barajas el vuelo de Iberia con destino a A Coruña (IB512) con 109 pasajeros a bordo, pero a mitad de viaje el comandante del Airbus 320 detectó un fallo en el sistema hidráulico de la nave y decidió dar media vuelta y volver a Barajas por motivos de seguridad, lo que provocó intranquilidad al pasaje, ya que no sabía exactamente el alcance de avería.

Tras detectar el fallo, el responsable del avión comunicó la incidencia en vuelo a los responsables de la compañía y se activó inmediatamente la alerta local en el aeropuerto de Barajas, donde el avión aterrizó minutos después sin registrar ningún otro tipo de incidencia.

La alerta local desplegada en el aeropuerto de Barajas movilizó a personal de los bomberos, sanitarios y de las fuerzas de seguridad del Estado por si fuera precisa su intervención, aunque finalmente no fue necesario que actuasen.

Según iban transcurriendo los minutos, los pasajeros del vuelo IB512 iban enterándose de más detalles del alcance del fallo en el sistema hidráulico de la nave. Según algunos miembros del pasaje, en todo momento los mantuvieron informados, además de comunicarles que se había tomado la decisión de regresar a Madrid porque los pilotos detectaron un fallo en los frenos del avión, y como el aeropuerto de destino era Alvedro, que tiene una pista pequeña, y para complicar más las cosas estaba lloviendo en la ciudad, el comandante del vuelo había tomado la decisión de dar la vuelta para evitar cualquier contratiempo en su aterrizaje en A Coruña.

De nuevo a A Coruña

Una vez que el avión tomó tierra sin más problemas de nuevo en Madrid, los 109 pasajeros del vuelo IB512 fueron embarcados en otro avión de la compañía, un Airbus 319, que despegó de Barajas a las 13.45 horas con destino de nuevo a A Coruña, donde aterrizó aproximadamente una hora después sin registrar ningún otro tipo de contratiempo.

Según fuentes de la compañía Iberia, los pasajeros no corrieron peligro en ningún momento y a pesar de las molestias y el retraso que esta decisión pudo provocar al pasaje, ningún viajero presentó reclamaciones a su llegada al aeropuerto coruñés de Alvedro.

Ya en la terminal coruñesa, había división de opiniones entre los pasajeros que salían tras recoger sus equipajes. Por una parte, estaban los que comprendían la decisión del comandante de dar la vuelta, «ya que con lo que está ocurriendo últimamente con los aviones, me parece normal que se tomen medidas de seguridad cuando detectan algún fallo, aunque la decisión te haga llegar tarde», expresaba un viajero mientras se dirigía a coger un taxi.

Por el contrario, hubo quien mostró su preocupación con lo que pudo haber ocurrido. «Todavía sigo muy nerviosa, ya que, a pesar de que te cuentan lo que sucede, nunca sabes realmente el alcance de la avería y lo que puede pasar, pero, afortunadamente ya estoy en casa», decía una viajera tras abrazarse a los familiares que la esperaban.