Diversos proyectos tratan de descongestionar la zona sur de la comunidad, en el entorno de Pontevedra y Vigo
01 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La Costa da Morte es, junto con el norte de Galicia, el otro gran territorio costero que, en su mayor parte, aún no está conectado con el resto de la comunidad por una vía de alta capacidad. Tan solo están en servicio desde 1997 los 34 kilómetros de la autopista de peaje que une A Coruña con Carballo. A raíz del Prestige , se planteó la construcción de la segunda vía de alta capacidad de la zona, que enlazaría con la AG-55 en Carballo y tendría continuidad hasta Sardiñeiro (Fisterra). En principio estaba prevista la construcción ?de una vía con características de corredor, con la previsión de un desdoblamiento futuro del tramo Carballo-Baio. El bipartito decidió modificar el proyecto para ampliar la autovía hasta Berdoias (Vimianzo), pero la empresa adjudicataria de ese tramo no pudo comenzar las obras por problemas financieros, por lo que se plantea la rescisión del contrato.
El sur de Galicia también afronta el desafío de tejer una nueva red de autovías que pueda absorber el tráfico de la zona más poblada de la comunidad. Así, está pendiente desde 1993 -cuando fue comprometida- , la conexión de Pontevedra con la autovía Rías Baixas, que finalmente se materializará a través de la futura A-57. En estos momentos están redactándose los proyectos y se espera que estén listos para ser licitados entre finales de este año y el otoño del 2010. A partir de esta autovía, en el límite con el municipio de Vilaboa, saldrá otra para conectar con Vigo-Peinador y la AP-9. Las dos vías de alta capacidad tenían que estar concluidas en el 2010, pero ahora es dudoso que puedan iniciarse siquiera las obras en su totalidad el año próximo.
También está pendiente el desdoblamiento del corredor de O Morrazo y la alternativa a la autovía Vigo- Porriño para eliminar las peligrosas curvas de Tameiga. El proyecto fue licitado en marzo de este año.
Respecto al interior de la comunidad, el Ministerio de Fomento tiene pendiente completar la licitación de obras en las autovías Lugo-Santiago y Lugo-Ourense, que confluyen en un tronco común antes de la capital lucense y se comprometieron en el Plan Galicia. También debe poner en marcha los proyectos de la cuarta salida de alta capacidad de la comunidad, la autovía que en un futuro unirá Monforte con Ponferrada.