Padres gallegos alertan al Consultorio Fiscal de la Voz el envío a niños de borradores de la declaración.
20 may 2009 . Actualizado a las 12:37 h.La legislación lo dice claro: todos los contribuyentes, con independencia de su edad, están obligados a presentar la declaración del IRPF. Sin embargo, hasta ahora, los niños, y desde luego los de corta edad y sin ingresos, no lo hacían, o entraban directamente en la de la unidad familiar. Sin embargo, en la declaración actual, la del ejercicio 2008, Hacienda está enviando borradores a los más peques de la casa, generando el natural asombro. Algunos casos se conocieron días atrás, como esa niña de tres años de Cáceres a la que le tocan 12 céntimos a su favor, o el chaval de 10 de Lanzarote que recibió casi 100 euros.
También en Galicia ocurren estos casos. Uno de ellos, en Cee. Gabriel Iglesias Sambad, de 10 años, se quedó muy contento al ver que la Agencia Tributaria le enviaba una carta a su nombre con un saldo a su favor de 2,82 euros. «Cando chegou, eu mirei en que empresa traballaba», cuenta divertida su madre, Emi Sambad Romero. Ella pensó que se debía a un error. El niño tiene una cuenta a su nombre, como tantos, con poco dinero y desde hace años, y nunca le había pasado nada así ni conocía un caso similar. Y en la gestoría que se encarga de su declaración, tampoco. Hace ya un mes que recibió la copia, y la ha dado a conocer ahora al ver que existen otros casos similares en España.
La madre ironiza con optimismo y dice: «¡A ver se para o ano que vén lle chegan 2.000 euros!». De momento, Gabriel se está pensando en qué invierte el dinero.
Un portavoz de la Agencia Tributaria en Madrid señaló ayer que estos casos se deben a una modificación de la normativa que ya afectó al ejercicio del 2007, aunque el año pasado no se conocieron, o no tuvieron trascendencia, las notificaciones a los menores. Cree que aparecerán aún más casos -ya han surgido varios por otras provincias españolas-, y pide tranquilidad al respecto. Reconoce que «puede resultar chocante», por lo inusual, pero entra dentro de lo normal.
Según explicó, si se dan determinados requisitos económicos y con las cuantías que vienen marcadas, los niños están sujetos a estas retenciones cuando en el ejercicio económico ingresan dinero o algún bien sujeto a retenciones. Los bancos o cajas en los que está depositado practican las retenciones sobre los intereses que generan, y al final les sale a devolver.
Las explicaciones
Desde Hacienda añaden que la Agencia Tributaria realiza un cálculo con todos los miembros de la unidad familiar y aplican el resultado más beneficioso y sin que se pierdan las deducciones a la que se tiene derecho en la actualidad. En el caso de que las liquidaciones individuales lo sean, optan por ellas, de ahí que la notificación les llegue a todos, niños incluidos.
También en otro municipio de la Costa da Morte se cuenta con un caso similar. A Nicolás le acaba de llegar un borrador de la Agencia Tributaria en el que, de forma breve, se le detalla una devolución de 5,05 euros. Nada que objetar si no fuera porque el declarante tiene 4 años -los cumplió hace apenas un mes- y difícilmente entiende lo que Hacienda le comunica. Nicolás solo cuenta hasta la fecha con una sencilla cartilla de ahorros por patrimonio. «Quedamos sorprendidos cando recibimos a carta», explica José Barro, su padre.
Sin saber muy bien qué hacer, contactó con algunos asesores, que le dijeron que lo ignorara. La Administración tributaria, sin embargo, ha sido sincera con esta familia de Camariñas: si quiere percibir la cantidad, no hay problema alguno y están en su derecho de hacerlo. A efectos fiscales, les comentaron desde la Administración, el niño de cuatro años cuenta para ese borrador como una unidad familiar aparte.
José cree que el caso obedece a que se solicitó el borrador a través de la Red y lo pidió con su pareja por separado porque el resultado les salía mejor. A Nicolás se le computó así como otro miembro más, el tercero en la familia. Y así apareció el justificante para el crío en un formulario sencillo porque el pequeño poco tiene que declarar ante la Agencia Tributaria.
Es la primera vez que a esta familia le sucede algo así. José, de momento, no ha decidido qué decisión tomar con la pequeña propina que le ha concedido el Estado en la campaña de la renta.