Asegura sin tapujos que hay especialistas que no dan cita desde principios de año y que el problema de la demora quirúrgica es más organizativo que de falta de fondos
08 may 2009 . Actualizado a las 03:08 h.Dicen los que la conocen que es una trabajadora incansable. Pilar Farjas tuvo ya responsabilidades sanitarias en la anterior etapa del PP, y ahora se pone al frente de la consellería con las ideas claras, una mejor gestión y organización sin prescindir de ningún recurso «sea público o privado». Por el momento, se ha encontrado con un déficit presupuestario con el que no contaba.
-¿Cómo se enfrenta a la reducción de listas de espera?
-Uno de los problemas de las listas de espera es la gestión del proceso de citación, sobre todo para pruebas complementarias. Este es el cuello de botella más grave y de calaje, desde que hay una sospecha hasta que se realiza el diagnóstico. Es además, desde la perspectiva médica, el momento más crítico, el que más nos preocupa. Una vez que está confirmado el diagnóstico ya se sabe que en determinadas patologías el tiempo de espera no tiene trascendencia desde la perspectiva clínica. Pero aún necesito conocer, hospital a hospital, cuál es la realidad de las agendas cerradas.
-¿Hay especialistas que ya no dan citas, con la agenda cerrada?
-Hay agendas cerradas desde principio de año, por lo que no sabemos cuál es el volumen de citas pendientes ya que no están recogidas. Una de las primeras tareas será hacer una auditoría de esa realidad. Hay iniciativas y alternativas para llevar a cabo una mejora en el proceso asistencial, buena gestión de los recursos de primaria y los profesionales de los PAC, potenciación de la atención a domicilio, así como mejora del proceso asistencial desde las urgencias al ingreso, y hasta las altas en los complejos hospitalarios.
-O sea que no es tanto falta de dinero como de gestión.
-No ha sido un problema de recursos económicos. De hecho, los incrementos presupuestarios hasta el año 2008 podrían haber sufragado perfectamente el coste asistencial de una buena gestión. El reto está en la organización del proceso asistencial.
-Y el cuello de botella se centra en las pruebas.
-Sí, en el retraso de citas de hasta 18 meses para hacer una endoscopia digestiva, ecografías ginecológicas... Hay hitos especialmente significados de tiempos de espera. Es un cuello de botella que sobre todo tiene trascendencia clínica, el tiempo de incertidumbre de cuál es la enfermedad que tiene el paciente. Las consultas de alta resolución para que en determinadas patologías se pueda descartar o confirmar un diagnóstico en 24 horas o la cirugía ambulatoria son interesantes iniciativas.
-¿De cuánto es el déficit de la consellería?
-En primer lugar hay compromisos que no están consignados en el capítulo 1. Tenemos un déficit presupuestario reconocido, tras la liquidación del 2008, de más de cien millones de euros. Si tenemos en cuenta la previsión de gasto para este año, el desfase sube a 273 millones. Es el déficit presupuestario de acuerdo con la previsión real de gasto, derivado del aumento del coste farmacéutico, y de cumplir los compromisos.