Touriño aseguró que Fomento pondrá en marcha el convenio a principios de 2009.
02 oct 2008 . Actualizado a las 17:56 h.El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, ha avanzado hoy que el Ministerio de Fomento encargará a comienzos de año a la empresa pública Seittsa la financiación del tramo del AVE entre Ourense y Zamora, para lo que se le inyectarán 2.100 millones de euros, con la intención de que esta infraestructura esté operativa en 2012.
Al término del Consello semanal del Ejecutivo gallego, Pérez Touriño anunció que a comienzos de 2009 Fomento firmará un convenio con esta sociedad, encargada de la gestión de infraestructuras ferroviarias.
La administración encargará a Seittsa que haga en cuatro anualidades, hasta 2012, el trayecto Ourense-Lubián-Zamora. La construcción, apuntó, se financiará de manera diferente a la presupuestaria y el Ministerio trasvasará a la empresa los fondos necesarios, unos 2.100 millones, para ejecutar y poner en marcha las obras en el periodo previsto.
Por tanto, manifestó, «desde el punto de vista constructivo y presupuestario, estamos blindando la garantía para Galicia de contar con el AVE en el periodo de referencia que pretendemos».
«Probablemente otros preferirían otra estrategia que hablase del año 2050», apuntó en referencia al PP, pero insistió en que el tren de alta velocidad está «blindado, ahora lo que toca es ejecutarlo».
Es posible, dijo, que se «tiren piedras contra ese objetivo, la oposición lo entiende así y es su papel, pero el presidente de la Xunta considera irrenunciable pelear y plantear» el objetivo del tren operativo en 2012.
Financiación privada a cambio de concesiones
El Ministerio de Fomento trabaja estos días a marchas forzadas para cerrar junto al departamento que dirige Pedro Solbes la estrategia que permita sostener y, si es posible, aumentar la inversión en infraestructuras en los próximos años.
En este sentido, la colaboración público-privada para impulsar obras concretas o un mayor recurso a la deuda por parte de las empresas públicas son propuestas que están sobre la mesa de ambos ministerios. Y ello pese a que José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido austeridad a sus ministros a la hora de elaborar las cuentas del 2009. Un ahorro que no afectará a las políticas sociales y productivas. En este escenario, los técnicos de Fomento están echando mano de la imaginación para confeccionar los presupuestos que habrán de permitir cumplir con las previsiones del Plan Estratégico de Infraestructuras del Transporte (PEIT) 2005-2020, y todo ello sin descuadrar unas cuentas supervisadas muy de cerca por Bruselas.
Uno de los caminos que están sondeando es incrementar la deuda de las empresas públicas (Renfe, Aena, ADIF...) para abordar así proyectos de infraestructuras. Otro de los escenarios en los que se trabaja es el de dotar de endeudamiento a la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (Seiitsa). La cuestión es que esta entidad no puede entrar en números rojos sin más, ya que eso dispararía las alarmas de Bruselas.
Para que la Seittsa pueda tener deuda es imprescindible que tenga ingresos. Y ahí entraría la colaboración de unas empresas que estarían dispuestas a aportar financiación para levantar las obras que fuesen necesarias. A cambio, podrían cobrar peajes, tarifas o cánones por el uso de carreteras o ferrocarriles, una estrategia de la que hay múltiples ejemplos en Europa.