Puntos limpios, la cuenta pendiente

GALICIA

La gestión de estas zonas cogió por sorpresa a algunos concellos gallegos, que no pudieron incluirlas en los contratos que tenían con las empresas de recogida de basura

23 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los puntos limpios son un producto de las nuevas políticas de gestión de residuos urbanos enfocadas al respeto por el medio ambiente. Pero estas han cogido por sorpresa a muchos ayuntamientos que tenían las manos atadas. Algunos han tenido que aguardar a que los contratos acordados con las empresas que les gestionaban los servicios de recogida de basuras expiraran. Mientras no pudieran incluirlos en el paquete, tendrían que asumir un servicio que implica un incremento importante del gasto municipal. Por eso, la idea de mancomunar la gestión que propone la Consellería de Medio Ambiente la ven con buenos ojos.

El Ayuntamiento de Ourense es un ejemplo. El funcionamiento del punto limpio de Santa Mariña y, sobre todo, el de Eiroás, es muy deficiente, tal y como ha reconocido el propio concejal de Medio Ambiente del Concello ourensano, Demetrio Espinosa. En este sentido, explica que en el caso de Eiroás el hecho de no estar vigilado de forma continuada provoca que se acumulen restos de obra o de podas fuera del espacio habilitado para ello. También apunta que «hasta ahora su gestión no la realizaba la empresa adjudicataria del servicio de limpieza que llevaba ya quince años». Pero eso va a cambiar. «Para el 2009 hemos puesto en marcha una reordenación total del servicio de basura. Volveremos a quitar a concurso el servicio y en el pliego de condiciones también irá la gestión del punto limpio. También incluiremos la rehabilitación del viejo vertedero, para lo que habrá una partida de entre 125.000 y 150.000 euros», explica.

Ajena al contrato de limpieza de calles o al de recogida y transporte de residuos está también la gestión del punto limpio de Carballo, uno de los que funciona correctamente en Galicia. Pese a ello, el concejal encargado, José Antonio Viña, comenta que «non de maneira óptima porque unicamente está aberto tres días á semana». A su juicio, la idea de la Xunta «é estupenda porque todo o que se poda mancomunar é excelente porque esto implica un coste importante». El mantenimiento del punto limpio supone para el Concello un gasto anual de unos 20.000 euros, a los que hay que sumar otros 250.000 que abonan al centro especial de empleo que lleva la limpieza de calles, 500.000 que cuesta la recogida y transporte de basura y otro tanto que tienen que abonar a Sogama y a otras compañías por el tratamiento. Para sufragar todos esos gastos, el Ayuntamiento cobra un recibo doméstico de basura de 54,5 euros anuales en el casco urbano y 25 euros en el rural.

Que el mantenimiento de puntos limpios es un servicio caro lo comenta también la regidora de Betanzos, María Faraldo. El Consorcio de As Mariñas es el encargado del ubicado en el polígono de Piadela, dentro de su término municipal. Aunque puede verse basura fuera del recinto y parte de su valla rota, la alcaldesa comenta en relación al servicio que «todo é mellorable, pero cada vez hai que invertir máis cartos e o incremento dos impostos de lixo é unha medida moi pouco popular», apunta.

Hasta hace poco también era mejorable el servicio en Arteixo. Ahora «está correcto», comenta el concejal encargado, Xosé Márquez. «Ao principio había problemas porque había cousas como os neumáticos que carecían dun lugar ao que levalos», comenta.