Elige en plena campaña la ponencia para regular el sufragio en urna y la depuración del CERA PP, PSOE y BNG estudiarán suprimir el derecho de la diáspora a participar en las municipales
11 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El Parlamento gallego está decidido a abrir el melón del voto emigrante y reformar el ejercicio de un derecho extensible, a día de hoy, a 319.042 residentes en el extranjero. Cuando apenas habían transcurrido once horas de la apertura de la campaña del 27-M, los tres partidos designaron a los ponentes que impulsarán la reforma de la ley electoral para introducir elementos como la depuración del censo o el voto en urna. Tanto el PP como el PSOE se muestran proclives a «falar de todo», en tanto el BNG jugará sus bazas para impedir que los gallegos de Argentina, Venezuela o Suiza puedan elegir a los alcaldes. El debate abierto en O Hórreo viene precedido de las continuas denuncias sobre la manipulación del voto exterior y del ruido declarativo de dirigentes como José Blanco, secretario general del PSOE, partidario de impulsar una reforma legislativa que racionalice el sufragio de los emigrantes y lo prohíba en los comicios locales, como ocurre ya en casi todos los países europeos. Quizás el momento elegido para abrir la reforma del voto, en plena campaña del 27-M, no es el más oportuno y por eso los grupos políticos se limitaron ayer a designar a los seis diputados, dos de cada partido, que se ocuparán de redactar el texto que remitirán al Congreso para modificar la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Tan pronto como concluyan las elecciones, los ponentes se pondrán a trabajar conjuntamente, empezando por la revisión de la legislación comparada de los países que reconocen el derecho al voto de sus emigrantes. Depuración del censo Aspectos como la reclamación del voto en urna en los consulados o la depuración del CERA son los objetivos más prioritarios y urgentes de esta ponencia. No en vano, la propia Xunta estima que en torno al 15% de los residentes en el extranjero -unos 50.000 gallegos- están inscritos incorrectamente o han fallecido, lo que no impide que su nombre figure en las listas de voto de algunos procesos. No obstante, el BNG advierte que la mera implantación de voto en urna «non soluciona o problema de fondo». El portavoz nacionalista, Carlos Aymerich, manifestó que la cuestión es discutir «se é lóxico que os emigrantes teñan que votar nunhas municipais, nós pensamos que non; ou que podan votar en dous países á vez en tódolos procesos, nós pensamos que non». El socialista Fernández Leiceaga mostró la disposición de su grupo «a falar de calquera cousa», pero recordó que es importante no desviarse de lo «prioritario», que a su entender es el voto garantista en urna, la depuración de los censos y la transparencia en las campañas. El viceportavoz del PSdeG también lanzó una advertencia al Bloque: se puede discutir de todo, es cierto, pero «sempre que se faga por consenso». La palabra consenso también estaba ayer en los labios del diputado del PP Aurelio Miras, quien previno contra cualquier intento «de recortar os dereitos dos emigrantes, que xa son ben poucos». Motivos no le faltan al BNG para recelar del voto que llega del exterior, pues lo penaliza en todo tipo de convocatorias. En las autonómicas del 2005, por ejemplo, los nacionalistas obtuvieron el 4,6% de los sufragios emitidos en el extranjero, frente al 19,6% logrado en Galicia. La cuota del PP fuera superó en más de cuatro puntos a la de casa e incluso el PSdeG arañó el 33,2% de los sufragios del exterior, teniéndose que conformar con el 32,5% de los emitidos en la comunidad. El choque de intereses y la polémica está servida de antemano. Aun así, las primeras conclusiones de la Cámara se aguardan para septiembre.