El «Ostedijk» no podrá partir hasta que se pruebe que no sufrió daños

P. González / R. Domínguez REDACCIÓN / A CORUÑA

GALICIA

XAIME RAMALLAL

Fomento exige un certificado de navegabilidad y de carga como condición para dejar Galicia La descomposición está prácticamente controlada y la fase de enfriamiento ha terminado

23 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?alvamento Marítimo ya cuenta el final de la crisis del Ostedijk en horas. El sistema de inyección de agua con lanzas rígidas ha resultado ser efectivo para reducir a la mínima expresión -en un 95%- las emisiones de gases y la temperatura de los dos focos de descomposición sostenida de la carga de 6.000 toneladas de fertilizantes NPK triple 15. Ahora los interrogantes se ciernen más sobre la estructura del buque holandés que, como publicó ayer La Voz, podría haberse resentido de las altas temperaturas -de hasta 300 grados- que, durante siete días, se registraron en dos puntos de la bodega 2. De hecho, la autoridad marítima española, tras aprobar definitivamente el plan de acción de la empresa armadora, ha exigido a Navigia Shipmanagement que, a través de una sociedad de clasificación, presente un certificado de navegabilidad -que garantizaría el buen estado estructural del barco para continuar el viaje o volver a Holanda- y otro documento que atestigüe que la carga está en buenas condiciones y que ya no hay riesgo de que se reactive la descomposición. Este certificado debería ser expedido por una empresa especializada, mientras que el de navegabilidad será tramitado por la sociedad de clasificación que certificó el bulk carrier , la compañía Bureau Veritas. Estado del casco La portavoz única del gabinete de crisis, Pilar Tejo, directora de Salvamento Marítimo, reconoció que en este momento «no sabemos si el barco se encuentra en condiciones de navegabilidad», de ahí que se exija este control técnico que será supervisado por los inspectores de la Capitanía Marítima de Burela. Sólo cuando se demuestre que está en buenas condiciones podrá seguir navegando, bien hasta Valencia para descargar el resto de la carga, bien de vuelta a Holanda. A partir de ese momento, sólo se aplican las normas internacionales que consagran la libre navegación. En cualquier caso, el éxito del sistema ideado por técnicos españoles y noruegos para sofocar la descomposición de la carga está fuera de toda duda. El buque permanece fondeado a una milla de la costa, abrigado por la isla Coelleira, pero ha dejado de ser una amenaza para una zona cuyos alcaldes insistían ayer en que, si se considera necesario llevarlo a un puerto, se haga a uno de interés general fuera de la zona que soportó el operativo de salvamento. A las 17 horas de ayer se dio por concluida la fase de enfriamiento del buque con agua y se estableció un dispositivo de control de la temperatura que se mantendrá durante 24-48 horas para certificar que no se reactivará el proceso de calentamiento de la carga, detenido, según el Ministerio de Fomento, con una probabilidad del 95%. Temperaturas Según los datos de temperatura tomados in situ, la temperatura media de la bodega es de 22 grados, aunque en el entorno de las lanzas de enfriamiento oscila entre 70 y 80, y el foco de máxima intensidad, que se ha reducido en superficie, alcanzaba ayer tarde 140 grados, 110 menos que el miércoles. De acuerdo con los informes de los técnicos, el fertilizante podría reaccionar de nuevo por encima de 170 grados, que es el umbral de temperatura considerada de riesgo. Respecto a las cantidades de agua utilizadas para sofocar la carga, el gabinete de crisis confirmó ayer que no tuvo ningún efecto sobre la estabilidad general del Ostedijk . Ayer por la mañana se habían utilizado unas 200 toneladas en la bodega 2, pero buena parte de ellas se evaporaron con las altas temperaturas en las zonas críticas de la carga. En realidad, según informaron los técnicos, tan sólo 90 toneladas tuvieron efecto sobre el calado del mercante holandés.