Los ayuntamientos infractores suman una población de más de 100.000 personas CUADRO 1 CUADRO 2 El Consello de Contas ha detectado graves anomalías en las finanzas de varios de estos municipios
13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Subvenciones a dedo, contratación irregular de personal, actuaciones anormales en materia de urbanismo... Éstas son algunas de las anomalías detectadas en las finanzas de numerosos concellos por el Consello de Contas. El organismo responsable de fiscalizar las cuentas de los municipios gallegos ha llamado la atención en varias ocasiones sobre las dificultades para supervisar la gestión de las entidades locales. Un solo dato ilustra este complejo escenario: un 28% de los ayuntamientos de la comunidad -más de un centenar que suman en conjunto una población de más de 100.000 habitantes- no facilitan sus cuentas al consello o, si lo hacen, las entregan después del 31 de diciembre, esto es, con una demora notable sobre lo que exige la ley. Además, otro 16% de los ayuntamientos remiten sus finanzas entre el 15 de octubre (fecha tope marcada por la normativa) y el 31 de diciembre, de tal modo que la mitad de las corporaciones locales que existen en Galicia están incumpliendo, en mayor o menor medida, la obligación legal de rendir cuentas a este organismo. El panorama que dibujan los últimos informes del Área de Corporaciones Locales es, en muchos casos, desolador. Así, concellos como Barreiros (de actualidad por su espectacular bum urbanístico), Bande, Cortegada, Lobios o Triacastela no han facilitado nunca sus cuentas a este organismo y, lo que es peor, según las auditorías efectuadas, no llevan un sistema de contabilidad pública, lo cual podría representar un problema legal de primer orden para sus gestores. Otros municipios como Antas de Ulla, As Nogais, Cospeito, Pol o A Bola llevan más de una década sin remitir el estado de sus finanzas al consello, un dato tan llamativo como el caso de Marín, un municipio de más de 25.000 habitantes que, entre los años 1998 y 2003, únicamente rindió cuentas en el 2002. El Consello de Contas ha identificado otro grupo de veinte concellos que se encuentran en trámites de fiscalización este año precisamente por el incumplimiento en materia de rendición de cuentas. Entre ellos, figuran algunos municipios como Betanzos, Pontedeume, Mondoñedo, Silleda o Ribadumia. En la mayoría de los casos, los concellos alegan falta de medios humanos y financieros para no cumplir la normativa sobre presentación de cuentas, ignorando en cierto modo las sanciones a las que podrían hacer frente. De hecho, la normativa actual establece la posibilidad de imponer multas a los ayuntamientos infractores , una opción que, en todo caso, nunca se ha puesto en práctica por el fuerte rechazo de organismos como la federación de municipios.