A Coruña le da alas al ocio

GALICIA

XOSE CASTRO

El centro comercial El Puerto, que abrió anoche sus puertas, se suma al nuevo Palacio de Congresos para completar el complejo «Alas de gaviota» diseñado por Bofill y Portela

04 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El ocio coruñés ya tiene alas. De gaviota, para ser precisos. Son las dos cubiertas de los edificios diseñados para el muelle de Trasatlánticos de A Coruña por los arquitectos Ricardo Bofill y César Portela, que con este proyecto se impusieron en un concurso internacional a autores de la talla de Jean Nouvel. Por el trazado de su silueta, Bofill y Portela bautizaron como Alas de gaviota este complejo formado por el Palacio de Congresos y Exposiciones de A Coruña (Palexco) y el centro comercial El Puerto. El recinto ha crecido sobre las ruinas de la antigua Estación Marítima, donde el entrañable Manuel Ferrol tomó algunas de sus legendarias fotografías de emigrantes gallegos embarcando rumbo a las Américas, y al pie de las emblemáticas galerías de la Marina, el gran icono de la arquitectura coruñesa. Por eso Bofill y Portela optaron por el cristal para vestir este complejo en el que, además del vidrio, se ha empleado hormigón, acero, pizarra y madera. En marzo echó a volar el ala de Palexco, con un congreso de la Sociedad Española de Cirugía del Hombro, y en sólo unos meses el flamante recinto (con un auditorio principal con 1.600 butacas) ha reunido a más de ocho mil médicos en seminarios de primera fila mundial. La segunda ala, la de El Puerto, levantó el vuelo ayer en un concurrido acto al que asistieron más de 1.500 invitados y que remató alrededor de las once de la noche con una sesión de fuegos artificiales lanzados desde el castillo de San Antón, otro ilustre vecino del nuevo centro comercial. El espacio debutó con 30 de sus 44 locales a pleno rendimiento, y a lo largo de los próximos meses se irán sumando los restantes establecimientos de este complejo que gestiona la firma Superco. En la apuesta de El Puerto cobran especial protagonismo la cocina (veinte restaurantes y cafeterías han alquilado espacios en el recinto portuario) y el cine, en lo que supone el regreso del séptimo arte al centro de la ciudad tras el progresivo cierre de salas históricas como el Avenida o el París. A la restauración y el comercio se dedica la primera planta de El Puerto, donde además de locales de hostelería se han abierto varias tiendas. En el segundo piso se han instalado ocho restaurantes y las once salas de los multicines Filmax. Las 2.600 butacas de su aforo son uno de los cebos del complejo, que abre todos los días del año desde las nueve de la mañana hasta las tres de la madrugada (un horario que hará las delicias de los noctámbulos gallegos). En el tercer nivel está la llamada planta terraza, la única que cuenta con fachada al mar y, por supuesto, la más codiciada (y cotizada) de todo el edificio. Por ahora se han alquilado dos de los cinco restaurantes que disfrutarán de amplios ventanales con vistas a los muelles coruñeses.