Análisis | Galicia frente al Plan Estratégico de Infraestructuras Los autores proponen que la sociedad participe en el debate sobre el tren para lograr una comunicación que ponga en valor los recursos productivos de Galicia
19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT), elaborado por el Ministerio de Fomento, incorpora principios sin duda positivos en la definición de las directrices que van a orientar las diferentes políticas sectoriales de transporte. Recogiendo ideas compartidas en los países mas desarrollados de Europa, el PEIT apuesta por un sistema intermodal de transporte, con una clara orientación hacia el ferrocarril y el transporte marítimo, buscando la cohesión social y territorial en un modelo más sostenible ambientalmente. En la política ferroviaria, que está siendo el objeto central del debate social en Galicia por razones obvias de déficit histórico, el PEIT apuesta por un reequilibrio entre el AVE y el resto de tráficos ferroviarios, que hay que valorar positivamente. Y este reequilibrio se basa en dos ideas nucleares que compartimos plenamente: las redes de altas prestaciones mixtas para tráficos de pasajeros y mercancías, y la ruptura con el modelo radial de transporte apostando por ejes transversales para las nuevas líneas ferroviarias. Tráfico de mercancías En los últimos años, el grueso de la inversión ferroviaria había ido dirigida a la alta velocidad exclusiva de pasajeros en una red radial que uniría Madrid con las diferentes zonas (incluso capitales de provincia) de España. El PEIT tiene, en nuestra opinión, la cualidad de introducir dos conceptos fundamentales, que son además de especial relevancia para Galicia: las mercancías y la transversalidad. Las líneas de alta velocidad exclusiva para pasajeros (el AVE) han demostrado su eficacia para modernizar el transporte ferroviario sacándolo del estado de postración en el que se encontraba y volviéndolo a colocar como un medio de transporte del siglo XXI competitivo con el aéreo y la carretera. Por eso es imprescindible que Galicia disponga de una línea AVE Madrid-Zamora-Ourense-Santiago de estas características, que posibilite un tiempo máximo de viaje desde las capitales gallegas a Madrid por debajo de las tres horas (tiempo máximo para que el ferrocarril sea competitivo con el avión para distancias máximas de 700 kilómetros). Pero tan importante -o tal vez más- es disponer de una red ferroviaria competitiva para el transporte de mercancías y para la articulación de Galicia potenciando la movilidad de las personas entre las diferentes ciudades y comarcas. Para ello nos parece adecuada la propuesta del PEIT, según la cual esta red interior, que incluye el corredor atlántico y su conexión hacia Lugo y Ourense, se configura como una red de altas prestaciones de carácter mixto que compatibiliza el tráfico de viajeros a velocidades punta de 250 kilómetros por hora con el de mercancías (especialmente aquellas de alto valor añadido) a velocidades de 140-180 km/h. A su vez, esta red interior mixta debe enlazar a través de Monforte-León con el eje transversal que va hacia el valle del Ebro, uniendo así de forma directa Galicia, sus puertos y empresas, con las comunidades del norte de España, con el eje económico de la Península y, más allá, con el resto de Europa. Para terminar, una sombra. En el PEIT presentado por el Ministerio de Fomento se plantea la importancia de las áreas transfonterizas con Portugal y Francia en el proceso de integración europea, así como el desarrollo de relaciones transfronterizas entre las comunidades que comparten dichas fronteras. Pero no cita, ni pone en valor estratégico, que el paso más activo en tráficos con Portugal es el de Tui y que el corredor del Atlántico es el que tiene las mayores previsiones de crecimiento, dado el tamaño y el dinamismo de la eurorregión Galicia-Región Norte de Portugal. En consecuencia, el PEIT debiera incluir este enlace, este nodo y este corredor en el grupo de las principales conexiones internacionales y en los ejes de mayor potencial de demanda, en especial para mercancías. Principios genéricos Comenzamos reconociendo que los principios que inspiran el PEIT nos parecen positivos. Pero también hay que decir que son, lógicamente, genéricos y que a partir de ahora se han de concretar en planes sectoriales (con plazos y dotaciones presupuestarias). La sociedad gallega tiene que participar activamente en este debate, defendiendo propuestas que de verdad sirvan para su articulación y desarrollo y no dejarse engañar por proyectos que, siendo en apariencia más exigentes (AVE para todo como panacea), son en realidad una limitación a las posibilidades de desarrollo económico y social de nuestro país. Estamos ante un reto histórico para una infraestructura heredada de comienzos del pasado siglo que en su día cambió los flujos humanos y productivos de Galicia. Hagamos que vuelva a abrir nuevos horizontes: dentro de Galicia, hacia Madrid, con el corredor del Ebro, en la eurorregión ... para las personas, para nuestra competitividad y para poner en valor todos nuestros recursos productivos. Albino Prada es profesor de Economía Aplicada. Manuel Lago es coordinador del Gabinete Económico de CC.?OO.