El PP reformará la ley para elevar el plazo de recuento del voto exterior

Serafín Lorenzo SANTIAGO

GALICIA

La Xunta aprueba un proyecto para reducir la anulación de papeletas que no llegan a tiempo A un año de las elecciones, propone ampliar en cinco días el calendario para el escrutinio.

21 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El PP no quiere que ni un solo voto de la diáspora se le quede por el camino y que en las autonómicas del 2005 se reproduzca el fiasco de las pasadas europeas, cuando el PSOE se convirtió en la fuerza que recibió más apoyos del exterior en Galicia. Con esa intención, la Xunta aprobó en el Consello de ayer, a un año de los comicios gallegos (si Fraga cumple su propósito de agotar la legislatura), un proyecto legislativo para reformar la Lei de Eleccións ao Parlamento de Galicia y ampliar el plazo de escrutinio del voto emigrante. Esa medida reducirá el número de papeletas que no computan por llegar fuera del período oficial de recuento. En concreto, el proyecto legislativo que la Xunta elevará al Parlamento propone incrementar en cinco días el plazo máximo del escrutinio general. En la actualidad, el plazo para contabilizar las papeletas emitidas por los emigrantes con derecho a voto en las autonómicas gallegas era el establecido por la Ley de Régimen Electoral General, que indica que el recuento debe realizarse entre el tercero y el sexto día después de las elecciones. La modificación normativa que plantea el Gobierno gallego amplía el plazo y determina que el escrutinio se realizará entre el octavo y el undécimo día. La decisión del grupo mayoritario abre un nuevo frente con la oposición, que ve en la reforma una maniobra interesada por parte de los populares. Pérdida de papeletas La Xunta justifica la reforma en la idea de que «despois de dezanove anos de vixencia desta lei (la del Régimen Electoral General) e das eleccións ao Parlamento de Galicia, tense comprobado que en moitas ocasións o voto dos emigrantes chega ás xuntas electorais provinciais fóra do prazo establecido, polo que estas papeletas non se teñen en conta, aínda que os electores realizasen o envío dos seus votos no prazo establecido legalmente». Los populares tratan de taponar así una vía de pérdida de sufragios de la que vienen quejándose desde hace años. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en las autonómicas del 2001 una bolsa de 11.399 votos de emigrantes gallegos emitidos en tiempo y forma no fueron computados por llegar fuera del plazo establecido para el recuento. El partido más perjudicado fue el PP, que obtuvo el 67% de los votos válidos. Ese escenario cambió en las elecciones europeas de junio pasado. Ya con el PSOE gobernando en la Moncloa, los socialistas recibieron 33.839 papeletas del exterior, por 25.218 del PP y 2.674 del Bloque. Al margen de lecturas políticas, ese defecto de forma es uno entre otros muchos que abren interrogantes sobre la limpieza del proceso entre la diáspora. En las generales del 14 de marzo, el plazo fijado por la Oficina del Censo Electoral para enviar el voto exterior expiraba el día 13 y el recuento tuvo lugar entre el 17 y el 20. Fraga ve ventaja para todos Fraga opinó ayer, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consello de la Xunta, que la reforma no debe suscitar controversias, «porque da más facilidades a todo el mundo». «Lo que sí puede resultar polémico es que un partido, anticipándose a las normas de la ley electoral, inició la campaña en América antes de tiempo, el PSdeG», objetó. El presidente del Ejecutivo gallego apostilló que, en todo caso, la reforma electoral «se discutirá en el Parlamento», donde el Partido Popular tiene mayoría.