Medio Ambiente regenera un antiguo vertedero de la Costa da Morte y decide conservar una pequeña cala repleta de cuentas multicolores
23 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Hace apenas tres meses, los ecologistas de la Costa da Morte se pusieron en pie de guerra. Una batalla mediática contra el Ministerio de Medio Ambiente que, en opinión del ejército verde, se estaba cargando uno de los parajes más idílicos, pintorescos y especiales de Laxe. A la lucha se unieron también los vecinos, que, sin entrar en consideraciones políticas o medioambientales, no entendían cómo el Gobierno podía estar destruyendo una de las playas más especiales de todo el litoral: la de los Cristales. La minúscula cala debe su nombre a millones de vidrios procedentes de un antiguo vertedero próximo que el mar ha ido puliendo y mezclando con la arena hasta producir un efecto multicolor. El paraje, muy próximo al cementerio y al faro que preside el monte da Ínsua, era el particular edén de los lugareños, que solían pasear por la zona, muy cerca de la Furna da Espuma, y disfrutar de las vistas pese a los efectos perversamente odoríferos del basurero. Pero las cuentas de colores también se vieron afectadas por las devastadoras consecuencias del Prestige , que tiñó de negro el paraíso natural. Y entonces llegó Medio Ambiente, con 140.000 euros debajo del brazo, dispuesto a regenerar el viejo vertedero, y todo su entorno. Aprovechando el camino abierto para la limpieza del fuel depositado en la Furna da Espuma, decidieron crear una senda peatonal, retirar la basura y convertir la zona en un mirador privilegiado. Pero en ese entorno estaba también la playa de los Cristales, que el Gobierno más que un paraíso natural consideró una simple escombrera. Y donde otros hubiesen montado un parque temático, Medio Ambiente envió a las excavadoras, retiró parte de los cristales y se enfrentó a una lluvia de críticas encabezadas por los grupos ecologistas. Hoy, tres meses después de aquella batalla, el ministerio ha dado marcha atrás. No sólo ha hecho desaparecer el basurero y está a punto de finalizar la senda peatonal que permitirá disfrutar de un espectacular tramo de costa de Laxe, sino que también ha indultado a la playa de los Cristales. Ahora, ya sin chapapote, el mar podrá seguir puliendo cuentas de colores.