Lengua Castellana y Literatura, una de las asignaturas comunes, inauguró la última convocatoria de unas pruebas que todavía tienen vigencia para rato.
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?os últimos tres años han sido una cuenta atrás para la selectividad: faltan cinco convocatorias para su desaparición, faltan cuatro, faltan tres. Al final, José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido que la selectividad se queda ahí, por lo que la de ayer fue una edición especial de resurrección . Especial además porque por primera vez no ha habido alumnos de COU, por lo que el tradicional examen de Filosofía con el que se inauguraban siempre estas pruebas dejó paso a Lengua Castellana y Literatura. Una crítica del suplemento cultural Babelia o un texto de una historia de la literatura fueron las dos opciones entre las que podían elegir los 9.859 alumnos gallegos matriculados en esta prueba. Tranquilidad En la sede de la Comisión Interuniversitaria de Galicia (Ciug), ubicada en el campus de Santiago, se respiraba ayer una tranquilidad en alerta . Aunque la mañana fue relajada, los teléfonos del presidente y el secretario del tribunal único no dejaban de sonar para consultar dudas de organización o de puntuación de exámenes. A José Manuel Díaz de Bustamante y Juan Antonio Somoza, presidente y secretario, respectivamente, les encantan los selectivos aburridos, aquellos en los que no pasa nada. De ahí que el año 1992 se haya quedado en sus retinas. En aquella convocatoria, un robo de una de las pruebas en la imprenta encargada de realizar las copias obligó a repetirlas, ya que se habían producido filtraciones. «Nos ha costado mucho trabajo que esta prueba pase desapercibida. Cuanto menos se encrespe, mejor», recordaba Díaz de Bustamante. Hospitales y cárceles La selectividad, en sus más de 25 años de historia, acumula incidentes y anécdotas propias de cualquier prueba que examine a más de diez mil personas. Como recuerda el presidente de las pruebas, «todo el mundo tiene derecho a examinarse», por lo que una vez incluso se realizaron las pruebas en una cárcel, y fueron varias en las que responsables de las comisiones tuvieron que desplazarse a un hospital. Ayer casi se repite este caso, pero finalmente los médicos del joven desaconsejaron que se examinara. La composición de un texto histórico o un texto filosófico puso el punto y final a los exámenes de ayer, que continuarán hoy a partir de las diez de la mañana. Los estudiantes se reparten en nueve localidades, aunque son Vigo, A Coruña y Santiago los que concentran a más alumnos -unos dos mil por ciudad-. La mayoría olvidó ya los nervios ayer, por lo que las jornadas de hoy y mañana serán más tranquilas. El éxito o el fracaso de estos tres días de exámenes se conocerán el 29 de este mes.