Reportaje | Casi diez mil alumnos gallegos inician el próximo miércoles las pruebas de acceso a la Universidad Estos exámenes han perdido desde 1997 al 30% de su alumnado, por lo que hoy en día se cuestiona el sentido de una prueba que surgió para evitar la masificación de algunas facultades
12 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Las campanadas de fin de año, el sorteo de la lotería de Navidad, el inicio del curso escolar, la canción del verano... y la selectividad. Llega cada año y cuando pasa, como casi todo en la vida, a todos les parece que no era para tanto. Las pruebas de acceso a la universidad examinan este año a 9.859 alumnos. Más de cuatro mil menos que en el año 1997. En este período, la selectividad gallega perdió al 30% de sus aspirantes. Teniendo en cuenta que la educación obligatoria se quedó sin cien mil estudiantes durante estos años por la caída demográfica, aún no son cifras alarmantes. Casi diez mil jóvenes preparándose para tres días de exámenes no se traducirá, ni mucho menos, en diez mil nuevos matriculados en las universidades gallegas. Un tercio de los que aprueban no acceden a las facultades. Bien porque prefieren esperar un año más para intentarlo de nuevo, o porque ya tienen claro que estudiarán formación profesional, lo cierto es que la selectividad no es únicamente una puerta de acceso a la educación superior. En el instituto Pontepedriña de Santiago asisten a clases de repaso siete alumnos de segundo de bachillerato. Todos de la opción tecnológica. Llevan unos tres días estudiando, «yo desde el 24 de junio, ¡eh!», exclama uno de ellos. José Manuel Carro, Adrián Díaz, Iria Pazos, Milagros Sanín, Luis Miguel Moure, Rubén González y José Neira Puente. Son siete de los casi diez mil. Y están reivindicativos. Primero, porque la selectividad les parece un timo. No basta con que durante dos días tengan que realizar siete exámenes -en el tercero no tienen ninguna prueba-, sino que para someterse a esa tortura han pagado 101 euros. Segunda queja: en Santiago no hay plazas suficientes de Formación Profesional. Y tercera queja: «Deixa iso reflexado: aquí non hai carreiras técnicas». Es Iria Pazos, la más guerrera. Carreras Los que durante los días 16, 17 y 18 de junio realicen la selectividad se enfrentan a las siguientes cifras: podrán escoger en Galicia entre 96 carreras diferentes, repartidas en siete campus. En total, 155 posibilidades. De ellas, 47 no tienen ningún impedimento para conseguir una plaza, porque ya han eliminado los numerus clausus . Entre las que todavían conservan barreras de acceso, hay diferencias notables. Del 7,79 al que tendrán que aproximarse los que quieran matricularse en Traducción e Interpretación Español-Inglés en Vigo, el 7,58 de Fisioterapia en A Coruña o el 7,55 de Comunicación Audiovisual de A Coruña, hasta los accesibles cincos de Traballo Social, Mestre o Bioloxía. A Adrián Díaz, por ejemplo, las notas de corte lo han disuadido ya de estudiar Ingeniería Aeronáutica. En su centro un 44% de los estudiantes de segundo de bachillerato no superó el curso, por lo que tendrán que esperar a septiembre. De los que sí lo han conseguido, FP empuja fuerte. José lo tiene claro -electrónica-, y algunos de sus compañeros también se decantan por los ciclos formativos. El hecho de que segundo de bachillerato ya no se llame curso de orientación universitaria (COU) no quiere decir que tanto la universidad como sus pruebas de acceso no estén muy presentes. «Al principio de curso nos machacaban», señalan, sobre todo la profesora de Inglés. El miedo que tienen es a quedarse en blanco, «a que aparezca un examen del que no tienes ni idea». Les han dicho que después de la primera prueba todo va sobre ruedas, pero no las tienen todas consigo. ¿Reválida? No quieren ni oír hablar de ella. Ya les llega con la selectividad, por lo que la paralización que ha hecho el Gobierno de la aplicación de la LOCE es un paso adelante. «Preferimos esto, de hecho nos manifestamos varias veces en contra de la reválida». Lo que no quiere decir que estos jóvenes comulguen completamente con la actual prueba de acceso, ya que «por un día malo puedes estropearlo todo». El futuro de la selectividad es incierto, aunque tenga más posibilidades de mantenerse tras la llegada de Zapatero al Gobierno. Simplemente, el descenso en el número de alumnos la ha convertido en suprimible. No es necesaria para acceder a un ciclo formativo, y tampoco debería serlo para aquellas carreras en las que sobran plazas. El tiempo dirá si dentro de unos años tanto reválida como selectividad son parte del pasado. Lo que sí forma ya parte del pasado es el COU. Aunque desapareció hace años, los alumnos que lo hubiesen aprobado en ese curso podían seguir presentándose por esta opción en selectividad. En esta convocatoria ya no. Los 51 estudiantes gallegos que acaban de aprobarlo han tenido que matricularse en alguna de las opciones de bachillerato. La Logse, sin embargo, ha ido ganando adeptos. Un total de 1.004 en el año 1997, 1.543 en el 2001 y 10.299 en el 2003. Este año se ha frenado este ascenso por la disminución de alumnos. El paso a la universidad El rector de la Universidade de Vigo, Domingo Docampo, realizaba unas declaraciones esta semana en las que aseguraba que todos los jóvenes deberían adquirir la tradición de la movilidad estudiantil, saliendo de casa incluso cuando se matriculan en una facultad de la misma ciudad, debido al gran paso que supone el acceso a la universidad. En el aula de segundo de bachillerato tecnológico del instituto de Pontepedriña, sólo Iria tiene claro que quiere irse. Al campus coruñés, a estudiar Arquitectura Técnica. Y no está excesivamente emocionada con la idea. «Un poco de miedo da, porque es un cambio muy importante; en casa está todo hecho», señala. Llevará un amuleto el próximo miércoles y le han prometido un viaje a Barcelona. Tanto ella como sus compañeros tienen miedo a los exámenes de letras y están bastante seguros con las matemáticas. Estadísticas Pese a su seguridad, las ciencias no son precisamente el área en la que se consiguen las mejores notas. En las estadísticas de junio de hace unos años, Física y Matemáticas encabezaban el ránking de menor porcentaje de aprobados, mientras que Lengua o los famosos análisis de texto consiguen compensar las notas. El hecho de que desde hace ya varios años el expediente compute el 60% de la nota final beneficia a los alumnos, que como media suelen bajar casi un punto y medio su expediente en selectividad. De todas formas, como indica el presidente del Tribunal Único, José Manuel Díaz: «Las hormiguitas que saben lo que quieren siempre consiguen su nota, y entran en la carrera que quieren». Es decir, son excepciones los que no logran acceder a la titulación que querían si tienen un buen expediente. El calendario Los exámenes de selectividad de la convocatoria de junio comenzarán el miércoles 16, hasta el viernes 18. Durante estos tres días, los alumnos se enfrentarán a siete pruebas cada uno. El día 29 de junio se publicarán las calificaciones provisionales, y entre el 30 y el 2 de julio podrán presentarse las solicitudes de revisiones o dobles correciones. En este tipo de revisiones apenas se producen cambios en las notas, ya que la mayoría de las veces los alumnos recurren a ellas porque han suspendido la selectividad. El día 7 se resolverán estas correcciones y entre el 7 y el 9, aquellos que hayan solicitado la doble corrección podrán pedir otra reclamación. Las listas refinitivas se publicarán el 13 de julio, y un día antes estarán ya colgadas las listas provisionales de admitidos en las titulaciones con límite de plazas, y las correspondientes notas de corte. Los que tengan suerte el próximo curso estarán estrenando vida universitaria; los que no son jóvenes para volver a intentarlo.