La falta de datos científicos impide medir el impacto del fuel, según Adena

Pablo González
Pablo González REDACCIÓN

GALICIA

ANA GARCÍA

Recurre a una horquilla de dos a diez años para estimar la recuperación de la costa Los ecologistas creen que el del «Prestige» fue el segundo vertido más destructivo.

06 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La organización ecologista WFN-Adena ha completado su informe sobre la catástrofe del Prestige en vísperas del aniversario del accidente, bajo el título Un año después, el desastre continúa . El estudio, realizado por el biólogo Raúl García, concluye que existe un déficit científico para calcular el impacto en los ecosistemas de vertidos como el del petrolero abanderado en las Bahamas. Por esta razón, los ecologistas recurren a una amplia horquilla para evaluar el impacto temporal del fuel en la costa y consideran que el litoral afectado tardará de dos a diez años en recuperarse. En la versión inglesa del informe se ahonda en esta cuestión: «Muchos de los impactos del vertido no son suficientemente comprendidos debido a la falta de datos científicos, pero bien podría dar lugar a una caída de las crías y una lenta recuperación de los ecosistemas». Investigación En este sentido, previenen contra las visiones «triunfalistas» y animan a invertir más en investigación, siguiendo el ejemplo del Exxon Valdez , donde se emplearon 260 millones de euros en estudios científicos, frente a los diez millones que, aseguran, dedica el Gobierno español. El informe aborda con prudencia todo lo referente al impacto medioambiental del vertido, pero no duda en situar al Prestige como el segundo desastre de estas características tras el Exxon Valdez . Sin mencionar de dónde provienen sus cálculos, WFN-Adena asegura que en el mar siguen a la deriva entre 5.000 y 10.000 toneladas de hidrocarburo. Mientras alaba las medidas impulsadas por el Gobierno en materia de seguridad marítima, el informe de WFN-Adena cuestiona las fórmulas empleadas en la limpieza de la costa, calificándolas de «cosméticas». De hecho, se asegura que algunos métodos fueron «agresivos» con el medio ambiente.