Júpiter contra José Manuel

La Voz

GALICIA

MONTSE CARNEIRO ÉCHE O QUE HAI Un hombre alcanzado por un rayo en O Valadouro describe el «estampido criminal» que sacudió su cuerpo

10 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Estaba José Manuel García apartando unas hierbas para colocar un comedero de madera en su bodega de Tanín cuando oyó venir el trueno, sintió un «estampido criminal» y una fuerza violenta que «explotou alí mesmo, e me revirou no aire». Al caer a tierra, a dos metros de distancia, un hormigueo eléctrico le recorrió las carnes, salvo en el brazo derecho, «que non sentía, pensei que mo arrancara», negro como estaba hasta la punta de los dedos. Júpiter acababa de descargar su ira. El rayo cayó sobre un poste exterior y, antes de retornar al aire de O Valadouro, chispeó a lo largo de un cable que remataba sobre la cabeza de José Manuel. «Menos mal que non estaba xusto no centro porque senón ábreme coma un castiñeiro». Menos mal. El hombre pasó la noche en el hospital, escampó y volvió a casa. Nadie le dijo que la vida en la Tierra podría haber surgido de un rayo como el suyo, pero podrían. Una buena risa seguro que echaba. BILLY EL NIÑO, CORUÑÉS. Y para risa la que debió de soltar la policía coruñesa cuando logró desenmascarar al pistolero que tenía atemorizados a los peatones de la avenida de Gran Canaria desde un cristal entreabierto. Las ráfagas escupían balines de plástico, pero caían rápidas como centellas y una llegó a alcanzar a un taxista, que sufrió heridas leves. Localizada la ventana, los agentes identificaron al malhechor. Eran dos. Dos parvulitos castigados sin pistola. Pero qué pistola. Deberían probarla en la barriga de los jugueteros. DOMINGO SIN FERIA. Todo el mundo tenía su centro comercial menos los habitantes de A Costa da Morte, que recurrían de prestado a los shoppings de Coruña y Santiago, y se aguantaban los domingos sin ir de picnic por la escalera mecánica, sube y baja la digestión. La vida era así. Pero llegó el 2 de abril y algo cambió de Fisterra a Bergantiños. Gran sesión de fuegos de artificio. Gran presencia institucional. Haley abría sus puertas en Carballo. Hipermercado, boutiques... La versión americana del campo da feira. El domingo, con todos los puestos cerrados, el Haley se abarrotó de vecinos botando contos.