EXÓTICAS

La Voz

GALICIA

ALBINO PRADA BLANCO ANÁLISIS

13 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

L hilo de la plaga que afecta a los eucaliptales puede ser útil aprender lecciones del pasado: La «tinta» oriental. En el siglo XVII los soutos de castaños sorprendían al viajero que visitaba Galicia desde las comarcas del litoral atlántico hasta las montañas del interior. Pero fue por esa época y -según parece- a través de Portugal que plantas orientales como la camelia fueron el vehículo utilizado por un hongo (phytophthora) que lentamente aniquilaría muchos de aquellos soutos. Se buscó una solución y observando que una variedad japonesa del castaño (castanea crenata) era resistente al hongo causante del mal se comenzó su plantación en Galicia.El «gorgojo» australiano. A finales del siglo XIX el eucalipto (e. globulus) primero como árbol ornamental y, luego, como cultivo forestal intensivo procedente de lejanas latitudes (Australia) comienza su expansión por las tierras que en Galicia estaba abandonando el castaño acosado por el hongo de la tinta. Tenía a su favor un crecimiento nunca visto, una adaptación al país sorprendente e, incluso, un rebrote tras incendios espectacular. Pero he aquí que desde 1990 un escarabajo (gonipterus scutellatus) procedente de las lejanas tierras que fueron su cuna parece querer romper el espejismo de un árbol que, hasta entonces, en Galicia no tenía que enfrentar sus enemigos naturales. El cáncer «americano». Volvamos a nuestra historia sobre el castaño. Ya en el año 1916 comienzan a importarse semillas de castaños japoneses a nuestros viveros forestales con el objetivo de detener el impacto del mal de la tinta. Demasiado tarde se reparó en que esta variedad de castaño estaba, a su vez, afectada por una nueva enfermedad: un hongo parásito (cryphonectoria endothia). Hongo conocido desde entonces como cáncer americano por haber aniquilado 800.000 hectáreas de castaños en EE UU. Será, pasadas décadas, a partir del año 1970 cuando en Galicia empiece el recuento de casos, primero, y la expansión de la enfermedad después.La «avispa» australiana. Lo sucedido con el castaño y sus plagas es un ejemplo de manual de cómo el manejo de especies alóctonas, ya como ornamento o como presunta solución a un problema, puede ocasionar sucesivas catástrofes en un ecosistema distinto que ha evolucionado y conformado su estado durante siglos a miles de kilómetros. El último capítulo de esta historia, la utilización masiva de una avispa (anaphes nitens) australiana contra el gorgojo del eucalipto, merece un serio recordatorio: «La introducción de flora o fauna exótica, ya sea deliberada o accidental, suele tener efectos catastróficos». (Ernst Mayr 1998: 244).