La Xunta deberá negociar con el Gobierno central la creación de una confederación hidrográfica en Galicia El Parlamento autonómico ha abierto el camino para que Galicia asuma la gestión pública de las cuencas de los ríos Miño y Sil por medio de la creación de una confederación hidrográfica gallega. La voluntad de consenso derivada del nuevo escenario político, y que quedó de manifiesto en el primer pleno de la sexta legislatura, ha favorecido un acuerdo unánime sobre una propuesta del BNG para que Galicia supere un desajuste histórico y el Miño deje de ser la excepción entre los grandes ríos del país y cuente también con su confederación hidrográfica. La Xunta deberá negociar ahora lo que el PP rechazó en abril en el Congreso.
10 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Consenso para que la Xunta dé la batalla en Madrid. El primer gran milagro fraguado al calor del marco político del diálogo puede permitir a Galicia disponer del dominio público de una de las cuencas con más capacidad de producción hidroeléctrica de España. El acuerdo por el que el Parlamento encomienda a la Xunta que negocie con el Gobierno central la creación de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil puede permitir a Galicia superar un desajuste competencial histórico. Pese a que todo el recorrido del Miño dentro del territorio español discurre por Galicia -salvo el último tramo, hasta su desembocadura, que avanza por la frontera luso-galaica-, el dominio público está fuera de esta comunidad. Aunque la cuenca del Miño-Sil abastece a más de 300.000 personas, incluida la población de las ciudades de Ourense y Lugo, los gallegos tienen que desplazarse a Oviedo -donde la Confederación Hidrográfica del Norte tiene su sede- para resolver sus problemas relacionados con la gestión de aguas. El Miño es, de hecho, el único gran río español que carece de su propio organismo de cuenca. La atención que pueda prestar el Ejecutivo central a la demanda gallega adquiere una gran trascendencia en el sentido de acercar los órganos de gestión a los ciudadanos. Pero también está en juego el dominio de una fuente de riqueza de primer orden: la electricidad. Los números cantan. La Confederación Hidrográfica del Norte participa en la actualidad con un 29% en la producción hidroeléctrica de España. El 86% de esa participación se genera en embalses de la cuenca del Miño-Sil. Entre los dieciséis embalses con más producción eléctrica, figuran cuatro gallegos: San Estebo, Belesar, Ponte Bibey y Os Peares.